Educación

Estudio Nacional de Lectura revela estancamiento de resultados desde hace cinco años en los 2° básico

Asimismo, los estudiantes con padres que declaran que sus hijos completarán estudios en la educación superior obtienen 27 puntos más.

Por , 2 de Agosto de 2018
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La Agencia de Calidad de la Educación entregó los resultados del Estudio Nacional de Lectura 2° básico, el que se incorporó al Plan Nacional de Evaluaciones 2016-2020 en reemplazo del Simce Lectura 2° básico.

El Secretario de Ejecutivo de la Agencia de Calidad de la Educación, Carlos Henríquez, indicó que los resultados en la evaluación no presentan variaciones significativas desde el año 2012, con un puntaje promedio de 249 puntos. Sin embargo, sí muestran diferencias a favor de las niñas y brechas asociadas al origen socioeconómico de los estudiantes.

Otro factor importante fueron las expectativas de sus padres y apoderados. Los estudiantes con padres que declaran que sus hijos completarán estudios en la educación superior obtienen 27 puntos más en el estudio que los estudiantes con familias que no presentan estas expectativas (253 puntos versus 226), diferencias que se observan en todos los grupos socioeconómicos, en especial en el grupo medio alto (34 puntos de diferencia).

“También es fundamental el apoyo de la familia. El que los padres lean con sus hijos es un predictor de buenos resultados futuros en evaluaciones de Lectura. El grupo de estudiantes a los que les leían antes de 1° básico obtiene en promedio 42 puntos más que aquellos a los que no les leían, lo que claramente influye en las oportunidades de aprendizaje”, dijo Henríquez.

Respecto a las habilidades desarrolladas durante la Educación Parvularia, como las orales y prelectoras, Henríquez indicó que se observa una diferencia de 18 puntos entre el grupo de estudiantes que asistieron a kínder y el grupo que no asistió, en todos los niveles socioeconómicos, con 251 puntos versus 233 puntos, respectivamente.

Sobre las habilidades narrativas orales, el 65% de los estudiantes sabía contar historias antes de 1° básico, lo que se asocia a 45 puntos más en la evaluación de lectura 2° básico. Esta habilidad se observa con mayor frecuencia en mujeres que hombres (69% versus 61%), y presenta grandes diferencias entre los estudiantes según su grupo socioeconómico (GSE): el 84% de los estudiantes del GSE alto sabían contar historias antes de entrar a 1° básico, a diferencia del 48% observado en el GSE bajo.

En relación a las habilidades prelectoras, el 46% de los estudiantes reconocían algunas palabras antes de 1° básico, quienes obtienen en promedio 39 puntos más que los estudiantes que no sabían hacerlo (271 puntos versus 232). Esta habilidad también se observa con mayor frecuencia en mujeres que hombres (48% vs. 44%), y presenta diferencias significativas entre los estudiantes de los distintos grupos socioeconómicos: el 58% de los estudiantes de GSE alto reconocían algunas palabras antes de entrar a 1° básico, cifra que apenas llega al 36% en el GSE bajo.

En tanto, respecto a la capacidad de reconocer letras del abecedario antes de 1° básico, el 57% de los estudiantes reconocían algunas letras antes de 1° básico, obteniendo en promedio 51 puntos más que los estudiantes que no sabían hacerlo (268 versus 217 puntos).

Tal como en las dimensiones anteriores, esta habilidad muestra diferencias entre hombres y mujeres, con una mayor proporción de mujeres que reconocían algunas letras antes de 1° básico (un 60% en comparación al 54% de los hombres). También se puede observar grandes diferencias entre los estudiantes de los distintos grupos socioeconómicos: el 74% de los estudiantes del GSE alto tenía esta habilidad, 30 puntos porcentuales más que lo observado en el GSE bajo (44%).