Educación

Prueba de Transición: ¿cómo prepararse para rendirla sin asistir al colegio y en medio de una pandemia?

Crear una rutina de estudios, que contemple al menos una hora diaria, y valerse del material online que ofrecen gratuitamente algunos preuniversitarios, son algunas de las recomendaciones.

Por Romina Douglas, 19 de Mayo de 2020

Sin fecha definida para el retorno a las clases presenciales en los colegios, y por supuesto, tampoco en los preuniversitarios, el panorama para los alumnos de cuarto año medio que deberán rendir en diciembre próximo la prueba de acceso a la educación superior, puede resultar a lo menos preocupante. Y, si a esto le sumamos que se enfrentarán a un nuevo formato; a la Prueba de Transición, es normal que así sea.

Sin embargo, hay varias alternativas que permiten prepararse de manera de online y gratuita. De hecho, el Ministerio de Educación concretó recientemente una alianza con los preuniversitarios Cpech, Puntaje Nacional y Pedro de Valdivia, gracias a la cual los alumnos podrán acceder gratuitamente a material preparado por dichas instituciones, tales como facsímiles  y recursos audiovisuales.

Además, existen otras herramientas que siempre han sido gratuitas y este año no será la excepción. Una de ellas es PREUNAB, el preuniversitario online de la Universidad Andrés Bello, y de la mano del cual entre el sábado 30 de mayo y el sábado 13 de junio se realizará un ensayo online masivo de la nueva Prueba de Transición.

“En PREUNAB los alumnos pueden encontrar quizzes, ensayos, clases y también tenemos un canal de Youtube donde pueden revisar la resolución de ejercicios, lo que es beneficioso para poder estudiar, ya que permite determinar cómo realizo el desarrollo y cómo llego a la respuesta, y ese mismo procedimiento luego aplicarlo en otro ejercicio”, detalló a EL DÍNAMO Karem Ramírez, coordinadora académica de PREUNAB.

Metodología de estudio y otras recomendaciones

Antes que todo, “sería importante, en la medida de lo posible, crear una rutina de estudios y tener un espacio donde puedan evitar distracciones”, explicó Karem Ramírez.

Asimismo, la especialista del PREUNAB aconseja dedicar al menos una hora al día, de lunes a viernes, para repasar el contenido que entrará en la Prueba de Transición. “No es necesario que sea una mañana completa, pero sí definir que, por ejemplo, de 9 a 10 de la mañana será para estudiar para esta prueba. Una hora diaria es un tiempo adecuado, pensando en que también tienen que cumplir con el calendario de actividades del colegio, y en que no todos tienen un computador propio”, señaló.

En el caso de la nueva Prueba de Comprensión Lectora, hay que considerar que ésta “se basa fuertemente en la lectura de textos y en la comprensión. Son 65 las preguntas, y de ellas 52 pertenecen a comprensión y las otras 13 son de vocabulario, y por lo tanto, mientras más textos pueda leer de todo tipo; informativos, literarios, incluso leer hasta una receta, le va a servir para poder mejorar en esta prueba”, afirmó Ramírez.

Con respecto a la Prueba de Transición de Matemática, “en términos de contenido, donde está la mayor cantidad de preguntas es en álgebra y funciones, entonces, ese sería el contenido que tal vez los jóvenes podrían priorizar y reforzar. Y, dentro las habilidades que mide la Prueba de Matemática, se agregaron habilidades nuevas, como resolver problemas, representar, modelar y argumentar, pero siempre la habilidad que tiene mayor preponderancia es la habilidad de aplicar”.

Por otro lado, y con el fin de disminuir el estrés y estar en condiciones físicas y mentales óptimas al momento de dar las pruebas, “en tiempos ‘normales’ siempre recomendamos realizar alguna actividad deportiva y de esparcimiento, lo que el encierro dificulta mucho más. Pero tal vez sería importante poner atención, por ejemplo, a las horas de sueño, dejar tiempo para el descanso, poder compartir los sentimientos que tienen con la familia y no sentir que es una prueba que va a determinar todas sus posibilidades, sino que restarle un poquito de carga”, aconsejó la especialista.

Y es que, finalmente, “todo depende de la condición en que vivan los jóvenes. Quizás no todos tienen un espacio para hacer una rutina deportiva, pero igualmente podrían aplicar técnicas de respiración, o bien simplemente conversar con los amigos que están pasando por las mismas preocupaciones de ellos, en el fondo poder compartir lo que les pasa”, agregó Ramírez.