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Cristián Campos se defiende de quienes lo responsabilizan del contagio de Tomás Vidiella

En redes sociales aseguraron que fue él quien terminó contagiando de COVID-19 al fallecido actor.

Tras la muerte de Tomás Vidiella, Cristián Campos respondió a quienes lo apuntan como el responsable del contagio de quien fue su colega en la obra Orquesta de Señoritas.

Esto, puesto que fue el caso del actor de Mega el que se dio a conocer primero a la opinión pública, mientras que días más tarde se reveló que su compañero también se había enfermado.

Campos explicó que se enteró tras realizarse un examen PCR en Chilefilms, donde graba actualmente Verdades Ocultas, pero de forma simultáneamente, sus compañeros en la obra que se realizaba en el Teatro Oriente se enteraron que también tenían el virus.

“Los resultados de los cinco compañeros (del teatro) que dimos positivo ocurrieron de forma simultánea, solamente que el mío fue el que conoció la luz pública. A la luz pública quedó la sensación de que Cristián Campos había dado positivo y que había sido el único”, señaló el actor a La Tercera.

Luego de todos conocieran sus resultados, contó Campos, “caímos en la cuenta de que cinco de nosotros estábamos contagiados, y empezamos a comunicarnos vía Whatsapp, qué síntomas teníamos y cómo nos sentíamos, de modo que fue alarmante en un comienzo, porque todos pensábamos en Tomás”.

Por lo mismo, Cristián Campos aseguró tener “la certeza” que no tuvo responsabilidad alguna en el contagio de Tomás Vidiella, puesto que “estuve trabajando en paralelo siempre en la televisión, grabando teleseries, y de los compañeros con los que trabajé durante todos esos días, ninguno nunca se contagió. Así que difícilmente podría haber sido yo el portador, probablemente nunca sabremos por dónde se coló el bicho”.

A eso, calificó de “irresponsabilidad” culparlo a él de lo ocurrido, sobre todo “en un momento tan doloroso y “en circunstancias en que tengo la certeza de que no fui quién contagió, puesto que no contagié a mis compañeros de la televisión con los que trabajé lunes y martes”.

“No quiero que esta polémica tonta de Twitter vaya a enturbiar el tremendo privilegio que yo siento de haber aprovechado los últimos tres meses con Tomás, haber conversado con él y haber aprendido de él, con eso me quedo yo. Todas las mentirillas de Twitter se las llevará el viento y nosotros nos iremos acostumbrando a la ausencia de este hombre esencial del teatro chileno”, cerró.

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