La noche del viernes Cony Capelliprotagonizó una incomprensible y confusa pelea con Eskarcita, luego que la acusara de coquetear con Sebastián Ramírez.
Todo comenzó luego de la fiesta, cuando el jugador se escondió para asustar a Scarlette Gálvez y esto no habría sido del agrado de la bailarina. Momentos más tarde, se ve que la participante llamó a su amiga para acusarla por ver a Seba con otros ojos.
“Te observo todo el rato… a mí no me w..”, encaró Cony.
Tras escuchar esto, la otra integrante del grupo de “las reinas bellas” le explicó que se estaba equivocando: “Yo tengo códigos y nica…. voy a mirarlo. De verdad te estai confundiendo mucho, estai peleando por algo que no pasa. No te sicosis. Estai viendo cosas donde no las hay”.
“Te pido que te ubiques, porque te estoy observando”, afirmó Capelli dejándola sola en el patio.
Luego de esta inesperada escena, Scarlette terminó llorando y cuestionando su permanencia en Gran Hermano.
Las renuncias tras la pelea de Cony y Eskarcita
La primera en acercarse al confesionario fue Scarlette para desahogarse: “En verdad me siento como las we…, quiero puro salir de aquí, me siento fuera de lugar. No me siento bien y esos comentarios que no confiaban en mí”.
En esa misma línea la joven aseguró que “se me hizo tan difícil que confiaran en mí, tener un grupo estable y cuando por fin pasa, se rompe tan fácil con algo que ni siquiera es mi intención”.
“Me pregunto por qué chu… vine. A veces siento que nadie quisiera que estuviera acá”, dijo Eskarcita entre lágrimas renunciando al reality.
Al día siguiente, Cony Capelli, quien lleva casi cinco meses en el encierro, fue a hablar con Gran Hermano por esta situación.
“Debido a lo que ha pasado recientemente con Scarlette y Sebastián, me gustaría pedir mi renuncia”, sostuvo la bailarina en el confesionario.
A esto agregó que “creo que ya es momento, sé cuál es mi límite y no quiero aguantar otra batalla de estas de nuevo y me gustaría irme. Estoy súper contenta de haber estado acá, pero creo que ya está siendo como muy insoportable el estar acá. Me quiero ir”.
Momentos más tarde, la icónica voz del programa la calmó para que pensara bien su decisión.
¿Cómo terminó el conflicto?
Durante el último programa en vivo, Julio César y Diana Bolocco conversaron con las jugadoras para hablar del enfrentamiento que tuvo tenso el ambiente el fin de semana. Sin embargo, las amigas ya habían aclarado todos sus problemas durante el día.
“Ya está todo solucionado, la amistad va por encima de todas las cosas”, confesó Eskarcita dando por finalizada la discusión.
Por su parte, la bailarina asumió su culpa: “Me chiflé, había cosas que no entendía, que no me calzaban. Hubo una discusión, pero lo solucionamos”.
El senador Alejandro Kusanovic acusa que cruceros de bandera extranjera operan sin respetar la Ley 21.774 de cabotaje en fiordos y canales de la Región de Magallanes, generando competencia desleal contra operadores nacionales.
No fue solo el mejor peso pesado de su tiempo. Fue el atleta que convirtió su fe, su nombre y su libertad en una declaración política. Mientras otros defendían títulos, él defendió principios. Y pagó el precio.
La democracia enfrenta una combinación nociva de audiencias
no entrenadas para discernir, y
comunicadores que han perdido la
capacidad —y a ratos la voluntad—
de distinguir entre opinión,
evidencia e información. En este
sentido, el problema continúa siendo
profundamente humano.
Latinoamérica emprende desde la escasez, no desde la abundancia. Desde problemas concretos que resolver, desde mercados imperfectos, desde instituciones que muchas veces no funcionan como deberían. Esa realidad, que tantas veces se ha visto como una limitación, también está produciendo algo interesante: emprendedores extremadamente resilientes, creativos y orientados a soluciones reales.
Su lista de amigos incluía a Donald y Melania Trump, Bill Clinton, Bill Gates, Elon Musk, Steve Bannon, Ehud Barak, Noam Chomsky, Stephen Hawking, Larry Summers, Richard Branson, Woody Allen, Deepak Chopra, el príncipe Andrés y su ex Sarah Ferguson, el príncipe heredero Mohammed bin Salman de Arabia Saudita, la princesa heredera Mette-Marit de Noruega, y muchos otros poderosos del mundo de Davos, Silicon Valley, Hollywood y las Ivy league.
Abogada corporativa, directora de empresa y profesora universitaria, Bobadilla reflexiona sobre liderazgo, innovación, IA, diversidad y cohesión social. “Estamos en una nueva era, y seguir analizando el presente con categorías antiguas no solo empobrece el debate: nos hace perder tiempo histórico”.