House of the Dragon, la popular precuela de Game of Thrones, regresó la noche de este domingo 21 de junio con el estreno de su tercera temporada la cual arrancó dejando a todos los fanáticos con la boca abierta debido a la muerte de un querido personaje.
El episodio denominado Salt and Sea, Fire and Blood estuvo marcado por la Batalla del Gaznate, un conflicto que es clave en la guerra entre los Negros y Verdes. Dicho conflicto, que se desata en el mar, enfrentamiento entre la flota de Corlys Velaryon, conocido como la Serpiente Marina, y las fuerzas de la Triarquía, lideradas por Sharako Lohar.
Al enterarse de lo que ocurría en el océano, Rhaenyra decide irrumpir con su dragón, pero su hijo Jacaerys Velaryon finalmente se lo impide para evitar una tragedia, tomando en cuenta que es la reina. Por lo mismo decide encerrarla en su habitación, con ayuda de la Guardia Real, y ser él quien apoye a la Serpiente Marina en la batalla.
Sin embargo, Rhaena sorprende al aparecer en el lugar junto a su nuevo dragón, Robaovejas, quien hasta hace poco era uno salvaje. Esto mismo es lo que provoca que no siga órdenes y desate un caos en pleno conflicto, lo que llevará a que Vermax, el dragón de Jacaerys, logre ser derribado por sus enemigos y termine cayendo al mar desangrado.
El primogénito de Rhaenyra termina en el agua, lo que le permite a su rival poder atacarlo sin piedad, llenando de flechas su cuerpo, quitándole la vida. Esta muerte marcará un punto de no retorno en House of the Dragon, puesto que la reina pierde a su segundo hijo a manos de Los Verdes, pero más aún, a su primgénito y sucesor en la línea real.