Desde el aterrizaje de la marca de telecomunicaciones WOM a Chile en 2015, ha llamado la atención por ser irreverente ante el mercado.
Hoy, más allá de vender un servicio, la empresa, aseguran, busca derribar barreras de conexión entre quienes viven en territorios apartados y el mundo de los hiperconectados. La gerente de sostenibilidad de la empresa fue clave en este objetivo. Valeria Andía, es parte importante de un proyecto que inició en plena pandemia con el objetivo de “democratizar las telecomunicaciones” llegando a lugares donde asegura, “otros no han querido llegar”.
— Usted llegó hace 7 años a WOM, prácticamente a armar el área de sostenibilidad,¿cómo fue ese cambio?
—Cuando me llamaron y me ofrecieron venirme a la empresa fue justamente para partir desde cero. Recuerdo que me dijeron algo como, necesitamos a alguien que materialice nuestro discurso de que somos una empresa que llegó a democratizar el acceso a las telecomunicaciones y necesitamos tu expertise en relaciones comunitarias y el desarrollo de proyectos sociales. Y dije, bueno, esta empresa me identifica, además tiene este sello como de justicia social y quiero estar ahí.
Eso fue lo que me llamó la atención. Construir un área que iba a tener impacto directo en la comunidad, poniendo al centro el servicio que es corazón del negocio.
— Y cuándo usted plantea llegar con internet gratuito a zonas donde no existía la conectividad, ¿qué le dijeron?
— Mira, al principio me miraron con cara de ¿quién es esta hippie que contrataron? (ríe), porque les hablaba de la brecha digital y de estudios de la Subtel y ciertas fundaciones que hablaban de la inequidad dada por cobertura. Había gente que simplemente no tenía la posibilidad de conectarse y la pandemia fue como ese empujón para impulsar los proyectos que siguen activos hasta hoy, como “Escuelas Conectadas”, porque ahí partieron las primeras conversaciones con este ecosistema que habita en el mundo digital y me dieron luz verde.
— De qué se trata concretamente el proyecto “Escuelas Conectadas”?
— El proyecto busca poner al servicio de las comunidades la conectividad. Hemos visto que lo que nosotros entregamos, esta red que hemos construido, es un factor de cambio.
Sin la conectividad no ocurre por ejemplo un emprendimiento digital. Sin la conectividad los niños que hoy día viven en una zona muy rural se quedan excluidos porque no se pueden conectar o porque no tienen acceso a la información. O el profesor no puede postular a capacitaciones porque no tiene algo tan básico como la señal. Entonces, para nosotros la conectividad al favor de las comunidades, es movilidad social.
— Pero es un tanto irrisorio que una telco quiera atacar de forma gratuita la falta de un servicio que es justamente el que venden ¿o no?
— Bueno, a propósito del despliegue del 5G que requería mucha infraestructura, muchos fierros, etc, tuvimos un problema grande y era que llegaban los delincuentes y nos robaran todo, entonces los sitios dejaban de funcionar y costaba llegar a algunas zonas. Fue ahí cuando nos preguntamos cómo podíamos hacer que las propias comunidades fueran un aliado de la compañía y valoraran esta infraestructura al servicio de ellos mismos, porque uno le da más valor a lo que siente propio.
Es muy lindo ver que esto que para algunos es tan común hoy en día, para ellos era todo un hito y nos preguntaban, ¿por qué llegan hasta acá?, y bueno, les respondíamos que queríamos que la comunidad supiera que la antena que veían a 2 km estaba funcionando y que los niños de esas escuelas eran beneficiados con esta conectividad de forma gratuita.
— ¿Y cómo lo ha recibido la comunidad?
— Mira, el feedback que tenemos es súper positivo. Por ejemplo, visitamos en Marchigüe la primera escuela beneficiada, un año después de implementar el programa y un profesor nos comentaba que la dinámica en la sala había cambiado. Ahora podían complementar lo que estaban viendo en clases con videos en YouTube y eso va haciendo la clase más lúdica, porque los profesores tienen el desafío de educar a una generación que está acostumbrado a la inmediatez y les cuesta tener la atención por mucho rato.
— ¿Esta es la conectividad con propósito para ustedes?
—Sí, porque es una conectividad que cambia vidas y se la estamos entregando a gente que realmente la necesita. Por eso nos estamos yendo a los rincones de Chile. Eso es lo que a mí me encantó de WOM, es que tiene en su ADN el propósito de democratizar el acceso a las telecomunicaciones.
—¿A parte de la brecha digital, cuáles otras identifica en las que usteden pueden contribuir en su disminución?
— Las brechas de conocimiento, sobre todo hoy día con la inclusión de la IA. Todos nos vemos desafiados a reaprender, a seguir adquiriendo nuevas habilidades. No es solamente el adulto mayor que no sabe crearse un mail o usar las redes sociales, o el profesor que necesita buscar herramientas para su trabajo administrativo o para hacer más dinámica las clases, sino que nosotros como profesionales también tenemos que ir subiéndonos al carro de una tecnología que va avanzando super rápido.
—¿ Y en este rol social que han adoptado ustedes también están trabajando con la comunidad de adultos mayores?
— Sí, tenemos Wom Vecino, programa en donde abrimos las puertas de nuestras tiendas a la comunidad para entregar habilidades digitales a los adultos mayores y ha sido muy aceptado. Los adultos mayores son súper comprometidos, tienen 100% de asistencia, no fallan ni con lluvia ni con frío.
Partimos con 33 tiendas y ha ido creciendo muy rápido. Ya vamos en 93 tiendas de Arica a Punta Arenas en donde los equipos comerciales destinan un día de la semana para recibirlos y enseñarles desde nociones básicas de internet o uso de redes sociales, hasta los principales trámites que tú puedes hacer sin moverte tu casa. También se les enseña sobre ciberseguridad, protección de datos y cómo evitar estafas.
Partimos hace un mes y medio y ya llevamos 70 talleres realizados.
—Una última pregunta Valeria, ¿cuál es el desafío de las empresas de telecomunicaciones hoy en día?
— El desafío sin duda es encantar a a los chilenos. Que los clientes se sientan satisfechos, no solamente con el servicio, sino que con una experiencia asociada, porque hoy en día las telecomunicaciones son un servicio demasiado básico y necesitamos que funcione, pero que funcione bien.