El ministro de la Secretaría General de la Presidencia (Segpres), José García Ruminot, abordó el revés que sufrió el Gobierno en la Cámara de Diputados, luego de que e rechazara la reforma constitucional que buscaba ampliar el plazo de detención de extranjeros para facilitar su expulsión administrativa.
La iniciativa consiguió 88 votos a favor, 28 en contra y 19 abstenciones, quedando a un solo voto de alcanzar el quórum de cuatro séptimos.
Lo anterior, desató críticas hacia la Segpres y también hacia la coordinación política del Ejecutivo, y frente a esto, el secretario de Estado reconoció que la votación dejó un aprendizaje para el Ejecutivo.
“Nos deja una lección, no hay voto seguro hasta que está emitido (…) Error fue que confiamos en todos los que nos dijeron que votaban a favor”, afirmó en diálogo con Mesa Central de Canal 13.
El ministro explicó que algunos parlamentarios habían comprometido su respaldo e incluso habían apoyado el proyecto en la Comisión de Constitución. Sin embargo, en la Sala algunos no asistieron, se abstuvieron o votaron en contra.
“Pasó exactamente que diputados que habían comprometido su voto, que incluso habían votado favorablemente en la Comisión de Constitución de la Cámara, por distintas razones, cuando llegó el momento de votar en la sala, o no estaban o simplemente votaron en contra”, sostuvo.
Según García Ruminot, la Segpres realizó un trabajo previo que calificó como “muy acucioso, muy riguroso, muy responsable”. Aseguró que el Ejecutivo llegó a la sesión convencido de que tenía los respaldos necesarios.
“Nosotros entramos a la sala absolutamente convencidos de que estaban los votos. Nunca nadie nos advirtió (…) Estábamos absolutamente convencidos de que los votos estaban y que teníamos votos incluso más allá de lo necesario”, afirmó.
El secretario de Estado también apuntó a dos diputados que defendieron públicamente la propuesta durante el debate, pero finalmente no la respaldaron mediante su voto. “Entonces, eso nos deja una lección”, reiteró.
Parte de las ausencias se produjo porque algunos diputados integraron la comitiva que acompañó al presidente José Antonio Kast a Nueva York, donde participó en la Asamblea General de Naciones Unidas.
Consultado por el impacto de ese viaje en la votación, García Ruminot evitó cuestionar la decisión. Recordó que los mandatarios suelen invitar a parlamentarios a sus giras internacionales y defendió especialmente la presencia de legisladores en Naciones Unidas.
El ministro sostuvo que Kast “siempre invita parlamentarios a estas giras, y particularmente cuando se trata de ir a Naciones Unidas, se quiere mostrar un bloque unido de país frente al mundo. Es como algo bastante habitual. Yo no me atrevería a hacer ninguna crítica en esa dirección”.