El viceministro de Asuntos Exteriores de Irán, Kazem Ghariabadi, lanzó duras advertencias al asegurar que su país se encuentra preparado para una eventual “guerra” con Estados Unidos. Los dichos se dan en un contexto marcado por el aumento de la tensión y el despliegue naval de fuerzas estadounidenses en Medio Oriente, donde fue enviado el USS Abraham Lincoln.
“Consideramos más probable la guerra que la negociación. Nos preparamos para el peor escenario. La prioridad es defender el país”, afirmó el diplomático iraní, subrayando que Teherán ha reforzado su capacidad defensiva ante lo que considera una amenaza creciente. En esa línea, sostuvo que Irán está listo para dar una “respuesta contundente a cualquier agresión”.
Ghariabadi reiteró que “en caso de un ataque limitado de Estados Unidos, nuestra respuesta será adecuada“, una advertencia que el Gobierno iraní ha formulado en otras ocasiones. Asimismo, indicó que cualquier punto desde el cual se origine un ataque o donde despeguen cazas estadounidenses para atacar contra su territorio “será un blanco legítimo para nosotros, y no todo el país desde el cual comenzó la ofensiva”.
Pese al tono firme, el viceministro dejó abierta la posibilidad de una salida diplomática, aunque condicionada a un cambio de postura de Washington. Aseguró que EE.UU. “debe cambiar de enfoque y buscar una negociación real” y precisó que, si la Casa Blanca desea “una negociación cuyo resultado no esté definido previamente, se puede evaluar la opción”.
Irán deja canales de diálogo abierto con Estados Unidos pese a la posibilidad de “guerra”
Añadió que los canales de diálogo con Estados Unidos permanecen abiertos, aunque actualmente no existen conversaciones formales. “Estados Unidos ha planteado negociar. Lo importante es el nivel de seriedad que tiene para negociar”, indicó.
Si Washington busca “presionarnos para conseguir sus objetivos en las negociaciones, no lo lograrán”, afirmó, remarcando que “si entramos a una negociación, será con autoridad y una postura firme”.
Las declaraciones se producen luego de que Estados Unidos incrementara su presión militar en la región, incluyendo el reciente arribo del portaaviones nuclear Abraham Lincoln, un actuar similar al que tuvo al inicio de sus presiones contra Venezuela. El presidente Donald Trump indicó que la flota está preparada para cumplir su misión “con rapidez y violencia, si es necesario”.
El mandatario estadounidense confirmó el envío de una gran flota militar y advirtió que el tiempo para alcanzar un acuerdo nuclear “justo y equitativo” se está agotando. Además, insistió en que Irán debe negociar sin desarrollar armas nucleares.