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De Gustos: El Ancla

 


Hace tiempo venía sonando este restaurant que se afirmó como referente de buenos mariscos y pescados en La Cisterna y que abría local en Providencia. De mis amigos, hay dos con los que comparto especialmente el gusto por la buena comida y la búsqueda incesante de picadas y las no tanto. Como esta semana tocaba nuestro almuerzo de rigor quisimos ir a conocer El Ancla.

 

Hace tiempo venía sonando este restaurant que se afirmó como referente de buenos mariscos y pescados en La Cisterna y que abría local en Providencia. De mis amigos, hay dos con los que comparto especialmente el gusto por la buena comida y la búsqueda incesante de picadas y las no tanto. Como esta semana tocaba nuestro almuerzo de rigor quisimos ir a conocer El Ancla.

Llegamos y encontramos el lugar en una casona de Santa Beatriz muy bonita y con una decoración muy “marina”, con grandes murales en referencia a su especialidad. Un ambiente tranquilo, mesas bien separadas que no invaden el espacio de la de al lado y una atención excelente y atenta.

Llegamos semi muertos de hambre así que el pan caliente con mantequilla y pebre desapareció en un segundo, y rápidamente pedimos un plato con machas y ostiones a la parmesana ($6.500 por 10 machas y 6 ostiones) que estaba realmente bueno. Quizás el gratín se le pasó un poquito (y llegaron excesivamente doradas) pero se perdona porque estaban muy ricas y las machas venían con porción doble (en un reconocimiento tácito, suponemos, del propio chef de que las lenguas estaban muy chicas… qué mejor.)

Seguimos con los pedidos y pasamos a un pastel de jaiba que estaba exquisito, cremoso, sin mucho pan, bien caliente en su fuente de greda. Buenísimo. ($6.500) Pedimos también un caldillo de congrio que venía en una fuente realmente grande con trozos de pescado generoso, papas y mucho caldo que uno de mis acompañantes se comió feliz. ($6.500)

El tercer integrante nos dejó con las ganas de probar algo más enjundioso, pero como anda muy cuidado últimamente pidió una albacora a la plancha con tomate, que de porte y sabor estaban impecables y que efectivamente puede ser una opción para los más dietéticos. ($5.200 la albacora)

El lugar me encantó. Es difícil comer buenos mariscos a precios convenientes en el sector oriente y la carta deja espacio para repetirse la visita muchas veces. Entre algunas cosas que dejé pendiente está un jardín de mariscos enorme que vi pasar con arrepentimiento por no haberlo pedido, unas empanadas que también se veían de miedo, y varios mariscos al natural (erizos y locos entre otros) que dada la frescura que ostenta el local definitivamente volvería a probar. Un acierto.

 

El Ancla: Santa Beatriz 191, Providencia

 

“En las críticas gastronómicas de El Dínamo, la idea es contar con ustedes, con esos críticos que todos llevamos dentro. Por eso, les pedimos que nos cuenten sus picadas, las sugerencias de nuevos restaurantes en Santiago y en regiones, de buenos descubrimientos, de malos descubrimientos, de cafés y carritos, de blogs, de rutas… de todo lo que se les ocurra. ¡Los esperamos!” Victoria Paz

Escríbannos a: gastronomia@eldinamo.cl

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