San Ramón después de Aguilera: oficinas con ratones, alcohol y una deuda vencida por $4 mil millones

El nuevo alcalde, Gustavo Toro (DC), conversó con El DÍNAMO sobre el presente de la comuna y detalló las condiciones en que la administración anterior dejó el municipio. Dice que en siete meses gastaron el presupuesto del año y que los dejaron sin fondos para enfrentar lo que resta del año.

Por › Actualizado: 11:20 hrs
El nuevo alcalde de San Ramón, Gustavo Toro, aseguró que encontró sorpresas al interior del municipio, entre ellas importantes deudas con los trabajadores. AGENCIA UNO/ARCHIVO
El nuevo alcalde de San Ramón, Gustavo Toro, aseguró que encontró sorpresas al interior del municipio, entre ellas importantes deudas con los trabajadores. AGENCIA UNO/ARCHIVO
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Gustavo Toro (DC) tuvo que perseverar para convertirse en el nuevo alcalde de San Ramón, comuna en la que se debió repetir la elección tras detectar “graves vicios de nulidad”, de acuerdo a lo informado por el Servicio Electoral, en 65 mesas, por parte de adherentes de Miguel Ángel Aguilera.

Su camino a la alcaldía no estuvo marcado sólo por esa polémica, ya que durante la campaña fue víctima de una “encerrona”, según él mismo confesó, por parte de desconocidos, quienes lo amenazaron con armas de fuego. Pero eso no es todo, ya que el 29 de noviembre de 2020 fue amenazado de muerte frente a testigos, cuando era concejal.

Y por todo lo que tuvo que soportar, es que en el presente trata de cambiarle la cara al municipio, pese a las dificultades que se viven actualmente en dicha casa edilicia. En conversación con EL DÍNAMO, Gustavo Toro confesó, a 24 días de haber asumido, cómo ha sido su llegada a una alcaldía que estuvo marcada por los vínculos del jefe comunal anterior, Miguel Ángel Aguilera, con personas ligadas al narcotráfico.

“Nos hemos encontrado con muchas sorpresas, partiendo por que hay un déficit económico y una deuda vencida por sobre los $4 mil millones. Es un déficit que se generó en el último año de la administración pasada”, aseguró.

– ¿En qué momento se produce este fuerte gasto?

-En el periodo de campaña. Hay un desorden en el tema financiero y contable, una sobredotación de funcionarios -excesiva- que está sobre lo legal. Incluso, nos hemos dado cuenta que está sobre el presupuesto.

– ¿A qué se refiere?

-Hoy en día, con todo el dinero que pudiera recaudar, no se puede pagar. En el área de educación, por ejemplo, para tres mil niños que van en la educación municipal, tengo a mil personas contratadas, administrativos. Pasa que en colegios donde todavía no puedo abrir se contrataron en el último tiempo 50 inspectores de patio.

– Pero la deuda que señala no es exclusiva de Educación…

-Tenemos un problema de esa deuda vencida, de $4 mil millones, corresponde a un número importante de remuneración de trabajadores de San Ramón, de hasta cuatro meses, imposiciones, pago de proveedores y no tenemos respaldo porque el presupuesto municipal se lo gastaron en los primeros siete meses del año, dejándonos los últimos cinco meses sin dinero para poder funcionar.

– Usted fue concejal hasta abril. ¿No sabía de este déficit?

-Estaba oculta. Se aprovecharon cuando entramos en campaña política y como dejamos de ser concejales hubo un periodo donde estuvimos enfocados en nuestras campañas y se abusó de forma excesiva de esto.

– ¿Y cómo recibió físicamente el municipio de San Ramón?

-Han desaparecido muchos bienes dentro del municipio. Por ejemplo, el área de comunicaciones la recibimos sin ningún equipo de audio, video, cámaras, micrófonos. Hoy trabajamos con celulares y computadores personales. La administración anterior se llevó todos los muebles, las cortinas… ¡hasta el extintor!

– ¿En serio?

-Hemos tenido que enfrentar un municipio que está sucio, está dañado en infraestructura. Nos hemos encontrado con oficinas donde hay ratones, en otras, bebidas alcohólicas. El escenario ha sido muy deplorable.

– Hay harto trabajo por hacer en San Ramón.

-Estamos haciendo jornadas de trabajo comunitario. Hace una semana hicimos un voluntariado con los trabajadores, los convocamos a todos y llegaron a limpiar la municipalidad. Generamos una mística bien rica con los trabajadores, se hizo una convivencia y trato de conversar lo que más puedo con ellos.

– ¡Qué bien!

-Le pedí ayuda al Instituto de Seguridad del Trabajo (IST), como mutual, para trabajar con el tema de salud mental. En San Ramón, tenemos un promedio de 30 licencias médicas mensuales por esto. Hemos tenido un alza enorme y se nota la contención, pero estamos entregando confianza y dando señales muy claras al proceder a los despidos de la gente que ha estado involucrada en temas delictuales, entregando los antecedentes al Ministerio Público.

– Hay vecinos que dicen notar el cambio, específicamente en las calles de San Ramón.

-Lo que pasa es que antes no existía preocupación y ahora estamos encima. Estamos desde antes de las 8 de la mañana hasta las 10 de la noche y estamos reforzando el trabajo de colaboración hacia los vecinos. Estamos haciendo equipos para eliminar los microbasurales, las podas de árboles, escuchamos a los vecinos, dialogamos con los comerciantes y feriantes.

– ¿Ha pedido ayuda al gobierno central?

-Estamos organizando una mesa técnica de trabajo para presentar varios proyectos que están pendientes en la comuna. Tenemos la próxima semana varias reuniones agendadas, sobre todo la que vamos a tener la próxima semana con la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo para la finalidad de que nos pueda colaborar en el financiamiento de este municipio, que ha quedado quebrado.

– Una denuncia similar a la del alcalde Tomás Vodanovic, en Maipú…

-Acá hay un ingrediente adicional, más allá del tema de plata. En San Ramón, hay un daño que se ha hecho hacia la comuna desde el municipio y a los funcionarios. Entonces, hay un daño que va más allá de lo económico, sino hay un daño a las personas, a los espacios. Nuestro municipio está atrasado, aproximadamente, 30 años en cuanto a gestión: no hay sistemas de controles, no hay baños, hay un basural ilegal que estamos tratando de eliminar, no hay muebles aptos, ni sillas, hay trabajadores que traen sillas desde sus casas, no existe un casino para los trabajadores. Entonces, va más allá de lo económico para la gestión, también tiene que ver con la dignidad hacia los funcionarios y los trabajadores que hoy día están siendo violentados desde el municipio. Eso es algo que queremos reparar.

– ¿Y qué hizo al respecto cuando fue concejal?

-Denuncié muchas veces a la Contraloría e incluso me querellé, defendiendo a trabajadores contra funcionarios que agredieron a funcionarias. Dí cuenta muchas veces de lo que estaba ocurriendo, incluso al Seremi de Salud por las condiciones en que estaban los trabajadores. Y bueno, eso en definitiva se fue uniendo para que los responsables empiecen a pagar por los hechos ocurridos.

– ¿Ha enfrentado nuevas amenazas como las ocurridas el año pasado o durante la campaña?

-Todavía sigo manteniendo algún tipo de agresiones, no como las que estaba teniendo anteriormente, sino con la gente que estamos desvinculando. Son operadores políticos que nos ha costado bastante sacar. Tenemos oficinas y administraciones que están repletas de equipos del antiguo alcalde, Miguel Ángel Aguilera, y eso ha significado que hemos tenido que solicitar auxilio a Carabineros para que nos ayude a desmontar toda la estructura, aun cuando los hemos despedido.

– ¡Pero cómo!

-Hemos tenido que pedir que nos colaboren con trabajadores que no tienen por qué venir, que están ocupando oficinas públicas. De una u otra forma hemos podido ir sacando todo lo que ha dañado a la municipalidad y a la comuna.

– ¿Qué le diría a la gente y otras autoridades?

-Estamos principalmente haciendo el llamado a todas las voluntades del país, del gobierno y a los privados a que nos ayuden. Hay gente que tiene muchos recursos y, desde este humilde municipio, hago un llamado a que puedan venir a San Ramón y nos puedan ayudar. Requerimos muchas cosas para los trabajadores y para la gente.