La problemática de los socavones en Alto Hospicio continúa generando preocupación entre autoridades y vecinos. Un reciente catastro municipal reveló que más de 700 viviendas de la comuna cuentan con decretos de demolición debido a graves daños estructurales, mientras que cerca de mil familias podrían verse obligadas a abandonar definitivamente sus hogares.
Frente a este escenario, el ministro de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje, anunció una serie de medidas destinadas a enfrentar una situación que calificó como un verdadero “terremoto silencioso”, advirtiendo que el fenómeno no solo afecta a Alto Hospicio, sino también a otras ciudades del norte como Arica y Antofagasta.
Según explicó la autoridad, actualmente existen más de 10 mil familias impactadas por problemas asociados a suelos salinos y socavones, de las cuales alrededor de mil requieren la demolición de sus viviendas debido al riesgo que representan.
Entre los compromisos asumidos por el Ministerio de Vivienda figura la elaboración de un proyecto de ley que permita abordar de manera más eficiente este tipo de emergencias, considerando que la legislación actual no contempla herramientas específicas para enfrentar este fenómeno.
Asimismo, se impulsará un programa especial destinado a intervenir las viviendas consideradas críticas, contemplando la demolición de inmuebles dañados y la posterior relocalización de las familias afectadas.
Como tercera medida, Poduje planteó la necesidad de declarar Estado de Catástrofe en la zona, argumentando que esta figura permitiría acceder a recursos extraordinarios y crear fondos especiales para acelerar las soluciones habitacionales e infraestructura requerida.
Los antecedentes entregados por la Municipalidad de Alto Hospicio muestran la magnitud del problema. Actualmente existen 176 viviendas con decretos de demolición parcial, 579 con demolición total y 150 departamentos que también deberán ser derribados. Además, 224 departamentos ya fueron demolidos y otros 488 permanecen bajo decretos de desalojo voluntario.
Desde el Ministerio de Vivienda señalaron que la compleja condición del suelo representa un desafío técnico que requiere coordinación entre distintas instituciones. En ese contexto, se informó que durante este año se proyecta licitar la demolición de otros 13 bloques habitacionales correspondientes a los conjuntos Doña Ángela I, II y III.
Mientras tanto, dirigentes vecinales insisten en la urgencia de una respuesta definitiva. Habitantes de distintos sectores denuncian que muchas familias continúan viviendo en inmuebles con severos daños estructurales debido a la falta de alternativas habitacionales, enfrentando diariamente el riesgo de nuevos hundimientos o colapsos ante eventuales movimientos sísmicos.