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Estudio sobre pobreza: un 64% dice convivir con ella y uno de cada cinco chilenos experimenta estrés económico permanente

Un 48% asocia la pobreza con el endeudamiento crónico, mientras que un 46% la relaciona con no tener donde vivir.

Un estudio realizado por Cadem en alianza con la Alianza Comunicación y Pobreza midió las percepciones que existen en Chile sobre la pobreza. Un 68% de las personas declaró convivir de alguna manera con ella. De ese total, un 15% señala vivirla actualmente, un 27% la experimentó en el pasado y un 26% la observa en su entorno cercano, ya sea en familiares, amigos o vecinos.

Según transmitió la citada alianza —integrada por América Solidaria, AVINA, Fundación Colunga, Comunidad de Organizaciones Solidarias, Fundación Superación de la Pobreza Servicio País y Corporación 3xi— uno de cada cinco chilenos declaró sentir estrés económico permanente.

Las percepciones sobre lo que implica la pobreza, no obstante, son disímiles. En una pregunta de selección múltiple, un 46% la asocia con no tener donde vivir, un 42% con la falta de oportunidades en educación, trabajo y salud, un 48% al endeudamiento crónico y un 47% con no poder cubrir los gastos hasta fin de mes.

“Los encuestados no están lejos de la realidad de la pobreza, la viven de cerca. Sabemos según los últimos datos que miden la pobreza que el 17,3% (3,5 millones) de la población no tiene los ingresos suficientes para lo básico. En este contexto, la encuesta nos muestra una paradoja: la pobreza preocupa, se conoce de cerca y existe temor a caer en ella, pero al mismo tiempo hay una distancia entre la experiencia cotidiana y la conversación pública que es necesario atender”, apuntó Catalina Litín, directora de la Fundación Superación de la Pobreza Servicio País.

Las emociones asociadas a la pobreza y las soluciones

Entre las emociones más frecuentemente asociadas a la pobreza se encuentra la impotencia de no poder hacer nada (52%) y la indignación (41%).

El director ejecutivo de la corporación 3xi, Camilo Herrera, describió que en la encuesta “la pobreza se percibe como un desafío complejo y como una responsabilidad compartida. Las causas de la pobreza, los actores llamados a actuar y las barreras apuntan a varios sectores, por lo que resulta fundamental generar puntos de encuentro que permitan articular esfuerzos y avanzar en estrategias compartidas para reducirla”.

En esa línea, entre las soluciones para reducir la pobreza que despiertan más apoyo están medidas para tener más empleo y mejores sueldos (59%), bajar el costo de la vida (42%), el crecimiento económico (36%), el Estado (63%) y acciones de los políticos y parlamentarios (41%). En cuanto a sus consecuencias, el 87% cree que crece la conflictividad social, un 85% que empeora la salud, un 84% que limita el potencial de desarrollo y crecimiento, un 83% que el narcotráfico irrumpe en los barrios vulnerables, un 75% que debilita la confianza en las instituciones, un 73% que afecta a toda la sociedad y el 66% que trae altos costos para el país.

“La pobreza se expresa en grupos que enfrentan distintas dificultades: la infancia, las personas mayores, con discapacidad, o quienes no tienen acceso a salud oportuna. Este estudio nos muestra que todos estamos llamados a hacer algo, no sólo las organizaciones sociales sino también los empresarios y la sociedad en su conjunto”, zanjó Hans Rosenkranz, director ejecutivo de la Comunidad de Organizaciones Solidarias.

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