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Republicanos y Libertarios propinan duro golpe a Grau en la Cámara, pero en el Senado no están los votos

En una sesión que se extendió por cerca de seis horas, la Cámara de Diputados aprobó el libelo presentado contra el ex titular de Hacienda. Sin embargo, en el Senado existe una mayoría, desde la oposición hasta RN, que está por rechazar la presentación. 

El descuelgue de Renovación Nacional no le bastó a Nicolás Grau. Pese a que sectores de derecha votaron en contra, la acusación constitucional presentada por las bancadas del Partido Republicano y el Nacional Libertario fue aprobada en su primera etapa.

El desfavorable escenario para el exministro pudo ser constatado horas antes de la votación del fondo. La cuestión previa, deducida por el abogado de Grau, Patricio Zapata, fue rechazada ampliamente por 83 votos en contra, lo que dio paso a la revisión de los argumentos invocados en el texto. 

Así, tras largas horas de argumentos cruzados entre la defensa del exministro; el diputado Benjamín Moreno, jefe de bancada de los republicanos y designado como acusador; y las intervenciones de todas las bancadas, llegó el momento de la votación. 

Cuando el reloj marcó las 16:28, el presidente de la testera, Jorge Alessandri (UDI) abrió la votación. El resultado: 77 votos a favor, 68 en contra y sólo una abstención.

En la votación, que suscitó el voto mayoritario de las bancadas de derecha a excepción de RN que votó dividido, pesó el factor PDG: los 13 diputados del partido de Franco Parisi —además de Cristián Contreras, excluido de la bancada pero militante activo— se inclinaron por aprobar el texto. 

En la bancada de RN, dividida desde el origen del libelo —la colectividad había resuelto dar libertad de acción luego de que los diputados Francisco Orrego y Daniel Valenzuela firmaran el texto acusatorio—, los votos se repartieron entre ambas posiciones. 

Por aprobar la acusación votaron Orrego y Valenzuel junto a Carlos Chandía, Eduardo Durán, René Manuel García, Mauro González, Claudia Mora, Juan Carlos Beltrán y Rodrigo Ramírez. 

En contra se pronunciaron quienes habían anticipado su rechazo: la vicepresidenta de la Cámara, Ximena Ossandón; el jefe de bancada, Diego Schalper —cuyo anuncio de rechazo durante el fin de semana detonó la crisis con el Partido Republicano—; Andrés Celis; y Luis Pardo, quien intervino en la sesión a nombre de los RN que a la postre votaron en contra. También rechazaron los diputados Jorge Guzmán (Evópoli) y Joanna Pérez (Demócratas), ambos integrantes de la bancada de RN.

Así, el libelo pasará a ser revisado por el Senado, Cámara que actúa como juez en segunda instancia. 

El Senado deberá ponderar y decidir la culpabilidad de Grau en torno a los cuatro capítulos que componen el texto acusatorio y que fueron ratificados en esta primera fase deliberativa.

Infracción del principio de probidad establecido en la Constitución, vulneración del deber de coordinación y unidad de la gestión financiera del Estado, vulneración del principio de universalidad presupuestaria y vulneración del deber de coordinación entre el programa financiero de mediano plazo y presupuestos anuales. Esas son las infracciones que se le endosan a Grau.

El texto acusatorio aprobado esta jornada es el segundo que se presenta contra un ministro del expresidente Boric con resultado favorable en la Cámara. El primero fue el presentado contra el exministro de Energía, Diego Pardow, que pasó su primera etapa en la Cámara Baja pero cayó en el Senado.

En caso de que prospere la acusación, el exministro de Hacienda quedaría inhabilitado por cinco años de ejercer cargos públicos. Si así fuera el caso, no podría seguir en su labor de académico de la Universidad de Chile y estaría impedido de optar a cargos de elección popular como lo remarcó su defensor.

En el Senado no están los votos

A pesar del duro golpe inicial, en el círculo de Grau existe tranquilidad respecto al desenlace que tendrá la acusación en el Senado. 

En la Cámara Alta el oficialismo no tiene una mayoría clara. Y más importante aún, los partidos que han impulsado la AC —Republicanos y Libertarios— están en minoría en comparación a Chile Vamos

De hecho, el comité más numeroso del Senado es el de RN que, tras un acuerdo con el Frente Amplio y sectores del Socialismo Democrático, presentó un proyecto para elevar los estándares de presentación de las acusaciones constitucionales.

En el Frente Amplio dan por sentado que los senadores que suscribieron el proyecto votarán en contra del libelo. Se trata de los senadores Luciano Cruz-Coke (Evópoli) y Andrés Longton (RN), quienes han expresado su desacuerdo con el libelo.

A ellos se suman las senadores del comité RN Andrea Balladares, presidenta del partido; Paulina Núñez, presidenta del Senado; y María José Gatica, jefa del comité. Ellas, en la interna del partido, han mostrado su desacuerdo con el libelo por lo que estarían inclinadas a votar en contra. 

Situación similar ocurre con el comité Evópoli-Demócratas. Además de Cruz-Coke, están por rechazar el libelo los senadores Matías Walker y Sebastián Keitel.  

Pugna en la derecha amenaza con prolongarse

Ese escenario no sólo augura un panorama adverso para los impulsores del libelo, sino que también supone una dura prueba para la unidad del oficialismo que por estos días ha flaqueado. 

Los republicanos han empleado una táctica de confrontación y reiterados emplazamientos a sus aliados de sector que han optado por no respaldar la arremetida contra Grau. La pugna llegó al punto en que RN debió solicitar a Arturo Squella, presidente del Partido Republicano, que interviniera y llamara al orden a sus diputados

No sólo eso. Durante esta jornada la comisión política de RN emitió un comunicado acusando “matonaje político” de los republicanos a propósito de la presión ejercida en el contexto de la AC a Grau. 

En la misiva, se acusó “trato hostil y agresivo que parlamentarios y dirigentes del Partido Republicano han dirigido contra miembros de nuestro Partido” calificando la conducta como “inaceptable entre fuerzas políticas que respaldan a un mismo gobierno y constituyen una afrenta a la unidad que Chile exige”.

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