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Fidel Espinoza, senador PS: “Michelle Bachelet es la única alternativa de que volvamos a gobernar”

En diálogo con El DÍNAMO, el senador ahonda en su complejo momento con el PS y se distancia de las últimas actuaciones del Socialismo Democrático. “Remover a una persona así es alejarla de la centroizquierda y empujarla a que termine votando con la derecha”, dice aludiendo a lo sucedido con Pedro Araya.

En una figura incómoda para el Partido Socialista y la oposición se ha vuelto el senador Fidel Espinoza. Él mismo defiende en esta entrevista concedida a EL DÍNAMO que, a pesar de que sus intervenciones generen molestia al interior de su partido, no cejará en ellas.

“Nos pegamos un autogol, nos dimos un balazo en los pies”, diagnostica el senador sobre la decisión del Socialismo Democrático de sacar al Pedro Araya (PPD) de la estratégica Comisión de Constitución, a modo de represalia por sus diálogos con el Gobierno y el proyecto alterno de seguridad que elaboraba con legisladores oficialistas. “Remover a una persona así es alejarla de la centroizquierda y empujarla a que termine votando con la derecha”, recrimina.

Avanzar en un mecanismo que permita a enfermos terminales condenados morir fuera de la cárcel, incluso si ello beneficia al asesino de su padre, es una de las posturas que él ha defendido y que su sector no respaldó. “Creo que es un derecho humano”, defiende, aunque aclara que no aceptará la propuesta de Renovación Nacional para conmutar penas a condenados por crímenes de lesa humanidad.

“A mí se me suspendió sin escucharme, y eso obviamente me duele enormemente, porque le he dedicado mi vida a mi partido. No vi crecer a mis hijas por hacer crecer a mi partido”, admite en alusión a la medida cautelar que ordenó el Tribunal Supremo de la colectividad, luego de que la Fiscalía comenzara a investigarlo por un presunto caso de violencia doméstica, que él y su pareja desmienten.

“Isabel Allende fue desaforada en el Parlamento y nunca estuvo suspendida. A Osvaldo Andrade se le cuestiona por sus relaciones un tanto incestuosas con la minera Dominga y no ha estado suspendido un solo día”, critica.

Pese a la distancia que guarda con algunos de sus pares socialistas, Espinoza tiene una candidata clara para La Moneda. “El Frente Amplio no tiene ninguna posibilidad de volver a gobernar (…) Michelle Bachelet es la única alternativa”, zanja.

También, como presidente de la Comisión de Vivienda en medio de la discusión presupuestaria, evalúa a sus interlocutores de La Moneda. “De los mejores ministros que tiene este Gobierno —de los pocos, porque tiene muy malos ministros— es Poduje. Quiroz es un ministro insensible que no tiene idea de la realidad de las regiones”, asevera.

Espinoza y remoción de Araya: “Fue un balazo en los pies”

— ¿Cómo evalúa que marginaran al senador Pedro Araya de la Comisión de Constitución? Usted no estuvo de acuerdo en que se le removiera.

— Comprendo la posición que han tomado estos líderes del Socialismo Democrático, pero creo que remover a una persona así es alejarla de la centroizquierda y empujarla a que termine votando con la derecha. Esos son los errores que ya hemos cometido en el pasado y que parece que no hemos aprendido. Lo primero es el diálogo. Condenar a Araya porque haya emprendido acciones de acercamiento con senadores de la derecha para la reforma de seguridad no debe ser un pecado. La derecha no puede atrincherarse en una posición en la cual hemos ido perdiendo espacio ante la ciudadanía.

¿Quiénes votaron en contra de la ampliación del estado de excepción? Los mismos de siempre: Frente Amplio y Partido Comunista. Entonces, le regalamos a la derecha que gobierne en los temas de seguridad, y hoy día, se repudia a un senador que acerca posiciones con ellos para que podamos poner nuestros puntos de vista en este proyecto, siendo que el primero que presentó el Gobierno era una aberración.

Y en nuestro sector hay algunos, como nuestra propia presidenta o el propio jefe de bancada, que por ese tipo de decisiones simplemente te expulsan, te empujan hacia la derecha, y eso yo creo que es un error político garrafal.

— ¿Cree que esto perjudica la forma en que el Socialismo Democrático o la izquierda intervienen en el debate de seguridad?

— Lo perjudica, porque nos sitúa en una posición a la cual en el Socialismo Democrático no adherimos, que es la posición que han tenido durante años el FA y el PC, que se oponen a todos los proyectos de ley que le den mayor capacidad de ejecución a nuestras policías, con atacar el crimen organizado.

Nos pegamos un autogol, nos damos un balazo en los pies. Si yo, por ejemplo, como socialista, voto a favor de la futura reforma de seguridad, la señal que se me está dando es que me van a expulsar del partido por hacerlo.

— ¿Advierte usted rasgos autoritarios, así como lo hizo el senador Araya?

— Claramente hay aquí un rasgo de autoritarismo que yo creo que le hace mal a nuestro sector. Araya no es ni (Matías) Walker ni otros parlamentarios que ya cruzaron la vereda. Por lo tanto, empujarlo a que adopte ese mismo camino creo que es un error político sin precedentes.

Quiere decir que no hemos aprendido nada, incluso del mayor de los fracasos que hemos tenido en la última década, que no ha sido justamente perder los gobiernos, sino que haber perdido un proceso constituyente que estaba ganado 80 a 20, por la tozudez, por la soberbia con que actuaron muchos partidos. Entre ellos, el nuestro.

— ¿Y usted veía con buenos ojos este proyecto alternativo a la reforma de seguridad que estaba trabajando el senador Araya con Longton, Squella, Flores y Bianchi? ¿Lo podría haber apoyado?

— No lo veo con malos ojos en la medida que eche abajo todos aquellos elementos de autoritarismo exacerbados que el Presidente quería implementar, como que él tuviera las atribuciones de decretar Estado de Excepción de 240 días. Estoy dispuesto a conversar y si el proyecto me satisface en esos términos, estoy dispuesto a votarlo a favor, aunque se me genere molestia en mi sector.

El rol de la oposición

— Pensando en la oposición, en estos siete meses de Gobierno, ¿cree usted que ha desempeñado de forma adecuada ese rol?

— Es un desempeño todavía mediocre, porque el Gobierno ha cometido errores tan garrafales, tan brutales contra la ciudadanía, y nosotros no hemos sido capaces de capitalizarlos de mejor manera.

La ciudadanía todavía está siendo golpeada en nuestras regiones, no solamente con el tema de la bencina, sino que también con la Ley de Presupuesto, que está recortando millonarios recursos para dejar fuera programas dirigidos a la mujer, la ruralidad y a la vivienda propia.

El Gobierno está incendiando la pradera, en definitiva, para provocar movilizaciones sociales como la que está viviendo hoy día Francia, y que no queremos volver a vivir en nuestro país. Porque el estallido, si bien nació con buenos elementos ciudadanos, se desnaturalizó y terminó con violencia. Pero este Gobierno, al parecer, hace oídos sordos. Tiene un ministro que es indolente, como el ministro Quiroz que no tiene ni un poco de humanidad en materia de altas sensibilidades públicas. La mejor demostración es la eliminación del programa Yo Elijo Mi PC. Pero nosotros todavía no estamos a la altura de todo lo mal que lo está haciendo este Gobierno ni de capitalizar de mejor manera eso.

— Y en ese sentido, ¿usted cree que es positiva la intervención de los expresidentes Boric y Bachelet para articular a la oposición?

— Como lo dije hace años atrás y causa molestia, el Frente Amplio no tiene ninguna posibilidad de volver a gobernar Chile en el corto plazo. Los errores que cometieron —como el caso Fundaciones—, hacen improbable e imposible que ellos vuelvan en el corto tiempo, a tener la posibilidad de gobernar nuestro país. El PC puede tener en Camila Vallejo una candidata maravillosa. Pero por el solo hecho de ser comunista, perdemos cuatro millones de votos, como ya lo demostramos en la elección pasada.

La mejor demostración de que el golpe ha sido duro para la derecha, de haber cometido un error garrafal al haber defenestrado u humillado la postulación de Michelle Bachelet a un cargo internacional como país, es que la están atacando. Saben que es una carta que les genera un peligro inminente de que volvamos a gobernar Chile.

Yo estoy convencido de que Michelle Bachelet es la única alternativa de que volvamos a tener posibilidades de gobernar nuestro país en el corto plazo, es decir, en tres años más. Y esto aunque les duela a líderes incluso de mi propio partido.

— ¿Piensa en el alcalde Christopher White?

— Bueno, yo lo supe desde el primer día: él iba a tratar de sacar mezquinas ventajas del hecho que ocurrió. Yo mismo he recibido como parlamentario amenazas de muerte por las denuncias que he realizado. Nunca he hecho de ello un tema, ni siquiera he pedido vigilancia policial; excepto una única vez, cuando el asesino de mi padre quería atentar contra mí y tuve custodia por 12 días. Pero no hice de ello un tema.

Él, cuando denosta los nombres de Boric y de Bachelet, demuestra una ambición exacerbada de querer ocupar ese sitio. Pero es un hecho imposible, improbable.

Espinoza y su relación con el PS: “Estoy dolido, me lapidaron sin escucharme”

— ¿Cómo es hoy su relación con el PS?

— Estoy dolido. Mi partido, el Partido Socialista en mi región, estuvo 40 años sin representación parlamentaria, sin ninguna. Fui de una región que tenía ocho diputados, pero eran todos demócratas cristianos. Fui el primer parlamentario después de 40 años en recuperar un cupo para el PS, y de ahí comenzamos a transformar nuestra región y a sacar socialistas senadores como Escalona —que en paz descanse—, como Rabindranath Quintero y después mi persona. Sacamos, gracias a mi votación, la primera diputada indígena.

Estoy sentido, porque ellos me lapidaron sin escucharme. Hoy día que saben que todos los informes policiales y periciales respecto al caso que me ocurrió, demuestran que jamás existió lo que se trató de insinuar que había existido, aún no me devuelven mis derechos como militante.

Isabel Allende fue desaforada en el Parlamento y nunca estuvo suspendida. A Osvaldo Andrade se le cuestiona por sus relaciones un tanto incestuosas con la minera Dominga y no ha estado suspendido un solo día. A mí se me suspendió sin escucharme, y eso obviamente me duele enormemente, porque le he dedicado mi vida a mi partido. No vi crecer a mis hijas por hacer crecer a mi partido.

No descarto que en los próximos días recurra ante la Corte de Apelaciones para recuperar mis derechos de militante, los cuales han sido vilipendiados por un Tribunal Supremo que no se ha dignado ni a escucharme a mí, ni a escuchar siquiera a la persona que supuestamente había sido la violentada. Cuestión que nunca ocurrió ni existió, como ella misma lo ratificó en sendas declaraciones ante la policía, tanto el mismo día de los hechos como con posterioridad cuando fue interrogada.

— Usted también dijo que se le cuestionó al interior del PS por su columna en la que proponía que los condenados con enfermedades terminales no pasaran sus últimos días en la cárcel.

— Primero, no acepto el aprovechamiento político de algunos líderes de Renovación Nacional que me mandan una carta como para decirme que yo sea la puerta de entrada a ese camino de conmutar penas a violadores de los derechos humanos. Ellos apoyaron ese nefasto proyecto del exsenador Chahuán, que permitía que por el solo hecho de tener una enfermedad crónica pudiera un criminal de lesa humanidad salir libre.

Yo lo que he dicho como socialista y como creyente es que encuentro que una persona que está cumpliendo condena —cualquiera sea su delito, no solo de lesa humanidad—, si está privada de su memoria porque tiene alzhéimer o tiene un cáncer terminal certificado por organismos del Estado como el Servicio Médico Legal u otro, tenga el derecho de poder terminar sus últimos días en su hogar.

Algunos me han preguntado: «Oye, pero esto mañana puede beneficiar al asesino de tu padre». Sí, es verdad. ¿Por qué? Me preguntarán algunos. Porque me crié en un hogar, con una madre maravillosa que quedó viuda a los 33 años cuando le mataron al amor de su vida. A mi padre le quitaron las diez uñas de los pies en las torturas que sufrió y le dieron 14 impactos de bala.

No obstante, esa mujer me crió sin ningún atisbo de odio ni de venganza, porque creo que la justicia no es venganza. Una persona que no sabe cómo se llama, o que tiene un cáncer terminal —como Aliste Vega—, tiene el derecho a morir en su casa.

— ¿Y prefiere la conmutación de penas con los resguardos que usted menciona, o perfeccionar los mecanismos vigentes, como sugería la exministra Carolina Tohá?

— Mejorar los mecanismos vigentes. No nos pusimos de acuerdo para decir eso. Pero vivimos la misma historia desde diferentes ángulos: yo con la tragedia de mi padre y ella con el suyo, que era un líder nacional.

Por más que haya molestado a sectores dentro de mi propio partido, voy a defender esa postura. A las futuras generaciones no las tenemos que seguir inyectando con estos mismos temas. Tenemos que pensar que deben enorgullecerse de cosas como que en Chile nunca más vamos a tener un golpe militar.

Yo me amparo en esa lección que tiene nuestro país para decir que tenemos que avanzar, y no tenemos que inculcar la venganza en nuestras futuras generaciones, sino decir: «Pagaron, cumplieron con sus condenas hasta que se enfermaron dentro de la cárcel y tienen el derecho a morir en sus hogares». Creo que es un derecho humano.

La gestión de Poduje y Quiroz

— Senador, pasando a otro tema: usted como presidente de la Comisión de Vivienda, ¿cómo ve la discusión presupuestaria y la gestión del ministro Iván Poduje?

— Mira, de los mejores ministros que tiene este Gobierno —de los pocos, porque tiene muy malos ministros— es Poduje. ¿A algunos les molesta su estilo? Es cierto. Se equivoca, su boca lo traiciona, es cierto. Pero de que tiene efectividad en el trabajo, la tiene, y lo puedo decir yo que soy de oposición a su gobierno.

Es un ministro que cuando compromete cosas en las regiones, las cumple. Cuando hemos accionado como Comisión de Vivienda en tres regiones del país —e íbamos a la cuarta ahora en Chiloé—, lo que él compromete en sus visitas se cumple. Si hay poblaciones mal construidas y viviendas que se están anegando, él hace que las empresas tengan que cumplir con entregar casas apropiadas. Cumple los compromisos que son importantísimos en su cartera.

Ahora, lamento profundamente que eso no se condiga con el presupuesto que se está manejando para la cartera del próximo año. De ser como lo está proponiendo el Gobierno, tendríamos solamente 14 mil subsidios en 2027, de un total de más de 30 mil personas que en diversos comités en todo Chile estarían hoy día admisibles para ser ejecutados sus proyectos al contar con recursos. Van a dejar a miles de familias sin subsidios estando con proyectos ya técnicamente calificados, y eso me parece que es grave.

— Por lo que veo, usted es más crítico del ministro Quiroz. ¿Siente que tiene un peso excesivo al interior del gabinete?

— El diputado Jorge Alessandri, presidente de la Cámara, salió maltratando la gestión de Poduje. Como presidente de la Comisión de Vivienda, puedo decir lo que ha sido un ministro eficiente, cuyo único problema es que no contiene lo que dice.

En cambio, Alessandri debiese emplazar al ministro Quiroz, que ha sido un ministro insensible que no tiene idea de la realidad de las regiones. El mejor ejemplo fueron sus horrendos dichos respecto a la parafina, eso de que nadie la utiliza. Mire lo que está pasando en la zona central con los temporales o lo que ocurre en el sur del país, donde la parafina constituye un elemento importante para las familias de los sectores medios y vulnerables.

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