Mario Waissbluth explica lo necesario para tener una Educación Pública
El coordinador nacional de Educación 2020, Mario Waissbluth, explicó a través de su cuenta en Twitter cuáles serían los elementos básicos para lograr una Educación Pública de Calidad, a propósito de su nueva campaña. Abajo el video.
Contraloría instruyó al Consejo Superior de Famae para determinar las eventuales responsabilidades administrativas por las situaciones detectadas, junto con remitir los antecedentes al Ministerio Público y al Consejo de Defensa del Estado.
Esta alternativa está disponible para tarjetas Visa y Mastercard con tecnología contactless, además de celulares y dispositivos compatibles con billeteras digitales.
Lo que comenzó como la indagatoria a un empresario por la explotación de niños y adolescentes, pronto tuvo un giro que involucró a destacados políticos de la época.
La presidenta del Consejo para la Transparencia, consejera de Libertad y Desarrollo y directora de empresas, se nota optimista. Incluso ante las altas expectativas que se han puesto sobre el futuro Gobierno, que no tiene mayoría en el Congreso. Para ella, la clave será convencer al país de la capacidad de gestión de la nueva administración para así lograr acuerdos.
Desde el punto de vista de la nueva izquierda en que fue criado, Boric fue desde el primer día una decepción. No era del pueblo, ni jugaba del todo a serlo. No era insolente y tampoco jugaba a serlo. No era un rebelde, y su vistosa falta de corbata no engañaba a nadie. Cuando asumió, hace cuatro años, ya parecía lo que es y lo que fue: un estudiante deseoso de aprender. Un poco torpe, pero finalmente bien intencionado. El presidente moviendo las manos, poniéndolas en el corazón, guiñando el ojo a los amigos presentes en la sala el 11 de marzo del 2022 ya revelaba quizás algo de su debilidad esencial. Ese lenguaje de campamento universitario en el Congreso pleno de la República fue un resumen y una señal del delirio de pureza que emborrachó a su generación.
Si los lectores de esta revista ya están perdiendo la cuenta del número de guerras y amenazas de guerra que parecen estar sucediendo todas al mismo tiempo en los últimos meses... el sentimiento es compartido. Si cada vez hay menos capacidad para seguir el noticiero, también es entendible. El mundo gira, más que nunca, a ritmo frenético. Vivimos en un tenso reality show geopolítico, donde el hábil protagonista cautiva la atención de todos, y aparece —queramos o no— permanentemente en nuestras pantallas.
Chile, lamentablemente, parece haberse acostumbrado a la pedagogía del deterioro. No solo en la forma en que se trata el espacio público, sino también en el tono de la vida política.