"Solo en casa", por Santiago Maco
La luz llega directo a mi cara y me duele la cabeza. Nauseas. Apenas puedo abrir los ojos. A los 30 años deberían prohibirte la entrada a las discoteques. Sería una buena política de salud pública. Son las tres. Demasiado tarde para evitar la caña, porque tengo el sol en el cerebro. El sol y un ratón vivo que se pelea con un guarén para ver quién se come primero mis sesos. ¿Por qué te fuiste, Manolo?
Redacción