La Ministra con sus declaraciones manifiesta su ingreso a una clase política populista que lucha por generar “sensación” de seguridad en vez de garantizar seguridad en serio. La paradoja radica en que Chile es un país sustantivamente seguro.
"Sin duda ser retenido por 4 horas si uno no tiene el carnet de identidad es excesivo y se prestará para el abuso de algunos funcionarios de Carabineros", asegura Jorge Miranda.
El principal problema fue que una vez inflado el globo, el Gobierno se dio cuenta que tenía un pequeño pinchazo. Lo interesante será ver ahora como la Presidenta arregla la desgracia que ha ocurrido en la fiesta.
Sabemos que la lucha es difícil, de largo aliento y sumamente compleja, en una sociedad tan fragmentada, donde impera la desconfianza, el abuso y la falta de autocrítica de nuestros representantes que, a pesar de estar profundamente cuestionados y con niveles de apoyo por el suelo, no han sido capaces de entender que las movilizaciones y descontento ciudadano no se detendrán hasta superar la herencia de la dictadura militar.
¿Qué capacidad real tiene hoy el sistema penitenciario y el Poder Judicial de lograr monitorear, rehabilitar y reinsertar a un ex convicto que vuelve a una sociedad abrumadoramente desigual? Pues ninguna. Difícilmente podemos imaginar que estos "nuevos" 724 reos que gozarán de libertad condicional se conviertan en ciudadanos modelos.
En resumen, que este fenómeno no parece tener sólo causas naturales y que es posible sospechar que hay intereses involucrados, tanto empresariales como de gobierno, buscando echar tierra sobre el asunto. Lo que transforma todo esto también en un serio problema político.
¿Es culpa del Tribunal Constitucional que sus leyes no sean aprobadas? No. Ya es hora de que empiecen a reconocer su incompetencia a la hora de redactar proyectos de ley, o su intención de legislar sin respetar nuestra carta fundamental. Lo primero es vergonzoso, lo segundo: escalofriante.
Hacer turismo es transformar el viaje en experiencia y en Huilo Huilo se logra vivir la experiencia de la naturaleza, con sus hoteles que se transforman en paisajes, ya que incluso desde metros afuera cuesta encontrarlos, camuflados en sus colores, sin invadir y con formas que se camuflan en el bosque que lo rodea, como sacados de libros, lo cual no está muy lejos, pensando que la inspiración para el hotel Montaña Mágica fue Thomas Mann, el Principito para el hotel Baobab y así insertarse en esta fantasía por dentro y fuera, lleno de túneles, pasadizos colgantes, caracoles y adornados con la madera abandonada que dejaron los antiguos aserraderos, reutilizando lo que ahí estaba.
Quizá si el gobierno estuviese a la altura de la discusión que inició y espera liderar, habría mas fuerzas políticas dispuestas a hacerse parte, no solo para “fiscalizar”, como lo hacen ahora, sino para participar.