Los alemanes son conocidos por ser unos verdaderos “perros de presa” en el campo de juego. Sin embargo, pocas veces se puede ver que todo el equipo presione en el mismo sector del campo de juego.
Fue este fin de semana cuando el Bayer Leverkusen sorprendió al mundo en su partido frente al Friburgo, cuando en una jugada se agruparon los veinte jugadores en un pequeño espacio del terreno de juego, entregando una imagen nunca antes vista en el fútbol moderno y en una liga de ese nivel.
Una presión que resultó muy efectiva con un complicado rival, ante el cual el ex cuadro de Arturo Vidal se llevó los tres puntos luego de vencer por 1 a 0 gracias a un gol de Simon Rolfes.
