En un contexto marcado por la vulnerabilidad climática y crecientes desafíos en la gestión del recurso hídrico, Aguas Andinas continua reforzando su estrategia de mediano y largo plazo con un plan de inversiones por $42.565 millones durante el primer trimestre de 2026, orientado a asegurar la continuidad del servicio, fortalecer la infraestructura sanitaria y avanzar en resiliencia, en el marco de su plan Biociudad, iniciativa que prioriza la seguridad hídrica, la eficiencia operacional y la sostenibilidad del suministro que entrega en 49 de 52 comunas de la Región Metropolitana.
El desempeño financiero de la compañía acompañó este despliegue inversor. Aguas Andinas alcanzó un EBITDA consolidado de $119.935 millones, con un crecimiento de 7,5% respecto al mismo período del año anterior, mientras que la utilidad neta se elevó a $62.157 millones, aumentando 22,1% en comparación con el primer trimestre de 2025.
“Los resultados del primer trimestre siguen ratificando nuestro sostenido compromiso inversor y la búsqueda constante de continuar desplegando obras y proyectos para fortalecer la seguridad hídrica de la Región Metropolitana frente a escenarios cada vez más frecuentes de vulnerabilidad climática”, afirmó Miquel Sans, CFO de Aguas Andinas.
Los ingresos de la compañía, en tanto, totalizaron $210.509 millones, lo que representa un alza de 6,6%, impulsada principalmente por ajustes tarifarios e indexaciones, junto con niveles de consumo estables, aunque influenciados por mayores precipitaciones durante el período.
En el ámbito operacional, Aguas Andinas continuó fortaleciendo su eficiencia, destacando una mejora en la gestión de incobrables, cuyo ratio sobre ingresos se redujo a 1,2% desde 1,4% el año anterior. La posición financiera se mantuvo sólida, con un saldo de efectivo de $172.194 millones, estable respecto a diciembre de 2025, junto con una disminución del endeudamiento total y mejoras en indicadores de liquidez y rentabilidad. La liquidez corriente alcanzó 1,53 veces, evidenciando una adecuada capacidad para enfrentar obligaciones de corto plazo.
Compromisos con una mirada de futuro
En abril de 2026, la Junta Ordinaria de Accionistas aprobó la distribución de un dividendo definitivo por $62.856 millones, representando el 75% de la utilidad del ejercicio 2025, en línea con la política de dividendos de la compañía.
Este reparto va en concordancia con el plan de inversiones vigente, que busca enfrentar la vulnerabilidad climática, el desarrollo y ejecución de proyectos, en busca de seguir entregando un servicio continuo, seguro y de calidad para más de 7 millones de personas en la Región Metropolitana.