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El drama oculto de Agassi: “Fui el número uno más infeliz del mundo”

Reconocido como uno de los mejores jugadores de la historia del tenis y recordado por todos los chilenos como el rival de Marcelo Ríos, en el partido que coronó al chileno como el número uno del mundo.

Con un estilo inconfundible, tanto dentro como fuera de la cancha, Andre Agassi fue una figura indiscutida de circuito ATP por más de dos décadas. Tiempo en el que alcanzó en varias ocasiones el número uno del mundo.

Un éxito que comenzó muy temprano, cuando con solo 18 años se convertía en el jugador  más joven en ganar un millón de dólares, una cifra increíble para 1988. Los triunfos continuarían, a lo largo de su carrera, sumando 60 títulos, entre ellos los cuatro Grand Slam y una medalla olímpica.

Pero la fama y sus triunfos solo ocultaban la triste realidad de Agassi; la de una vida donde siempre tuvo que cargar con el peso de su talento, y de un padre obsesionado con que su hijo se convirtiera en una leyenda del tenis.

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Todo eso quedó reflejado en una fuerte declaración realizada durante esta semana en Ciudad de México. “Mi padre me vendía como el número uno (…) pero fui el número uno más infeliz del mundo”, reconoció Agassi.

Desde los 8 años el jugador tuvo que golpear tres mil pelotas todos los 365 días del año, una rutina que continuó hasta su vida profesional “Él era muy intenso, yo tenía ocho años y era una carga que me hundía y ése resentimiento me acompañó”.

Eso hizo que Agassi, nunca fuera feliz, tal como reflejan sus palabras dicha entrevista donde aclaró “No empecé en el tenis por elección, yo lo odiaba con toda mi alma y lo odié por la mayor parte de mi carrera”, sentenció.

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