Secciones
Deportes

Gobierno de Concepción y la ANFP tomarán medidas por incidentes en la U

El Gobierno Provincial de Concepción puso una querella producto de los incidentes pirotécnicos sucedidos en la ciudad penquista en una tarde muy movida para el cuadro azul.

La derrota parcial de la Universidad de Chile frente a la Universidad de Concepción provocó que la hinchada de los azules lanzase bengalas, fuegos artificiales y petardos en el Ester Roa, en una polémica tarde que terminó con la salida del presidente de Azul Azul, Carlos Heller.

Sin embargo, la situación podría costarle caro a siete hinchas azules, ya que el Gobierno Provincial de Concepción les puso una querella producto de los incidentes pirotécnicos sucedidos en la ciudad penquista. La apelación también podría traer problemas a la U, que podría recibir castigos como partidos sin público o multas.

Por otro lado, la ANFP anunció medidas legales en contra de quienes resulten responsables de los incidentes cometidos en el partido, que incluso pusieron en riesgo a los jugadores y al cuerpo técnico.

“La ANFP será inflexible en aplicar derecho de admisión y perseguirá legalmente a los responsables de todos los actos que ponen en riesgo la seguridad del público y los protagonistas de los partidos”, consigno el ente presidido por Sebastián Moreno en Twitter.

Carlos Heller renuncia a Azul Azul: “Tengo amenazas de muerte en mi teléfono”

Notas relacionadas







Brasil: la alegría como política de Estado

Brasil: la alegría como política de Estado

Desde los megashows gratuitos en Copacabana, hasta blindar la alegría en su Constitución, Brasil transformó el bienestar en una maquinaria económica imbatible. Mientras la región compite por cifras frías, el gigante sudamericano nos lleva años de ventaja vendiendo su propia vibra.

Luis Bellocchio

Iván, el terrible

Iván, el terrible

Iván Poduje entendió rápidamente que la gente allá afuera no quiere expertos gentiles que moderen el debate, quiere guerreros que nombren sus frustraciones sin rodeos y que señalen culpables. Por eso habla más fuerte que otros, más elocuentemente, con más datos y más confianza, pero corre el peligro de no escuchar a nadie más, de convertirse en ese monólogo brillante que nadie puede interrumpir.

Foto del Columnista Rafael Gumucio Rafael Gumucio