Secciones
Deportes

Nicolás Jarry es castigado con 11 meses sin jugar por dopaje

La ITF dio a conocer la sanción en contra del tenista chileno, la que es menor de lo que se esperaba y que además le permitirá volver para jugar por un cupo a los Juegos Olímpicos.

jarry dopaje

El tenista chileno Nicolás Jarry conoció durante este lunes la sanción de la Federación Internacional de Tenis (ITF), esto luego que en una prueba por dopaje se le detectara ligandrol y estanolozol, dos sustancias prohibidas para la alta competencia.

Según la resolución, el deportista nacional deberá estar 11 meses sin jugar. Al abonarse los cuatro meses que ya lleva suspendido, su retorno a las canchas podría ocurrir en noviembre de este año.

La sanción por dopaje en contra de Jarry es más leve de los que se esperaba, ya que en el peor de los casos se estimaba que el castigo podría extenderse por casi dos años. En su defensa presentó como pruebas los frascos que envió a analizar a un laboratorio en Estados Unidos, para demostrar que los suplementos estaban contaminados desde su origen en un laboratorio brasileño.

La suspensión del circuito de la ATP por el coronavirus permitirá que el “Príncipe” no se pierda los principales torneos internacionales. Debido a esto tampoco perderá mucho terreno en la clasificación, ya que el ranking también está congelado y se mantendrá en el puesto 89 hasta que retorne el tour.

La pandemia también le dará la posibilidad de luchar por la clasificación a los Juegos Olímpicos de Tokio en 2021.

Notas relacionadas












El estilo Barros: cómo el ministro más disonante de Kast se transformó en el segundo mejor evaluado del gabinete

El estilo Barros: cómo el ministro más disonante de Kast se transformó en el segundo mejor evaluado del gabinete

Luego de sus críticas al Convenio 169 de la OIT y sus dichos sobre los aranceles de Trump, el ministro de Defensa se consolidó como el más disruptivo del gabinete. Su estilo, en todo caso, es visto con buenos ojos por el propio presidente Kast, quien confirmó hoy que esa libertad para salirse del guión es parte de lo que espera de sus ministros.

Daniel Lillo