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Educación

Las razones tras la escasez de cupos en universidades para formación de médicos especialistas

Según el director del Instituto de Políticas Públicas en Salud de la USS, muchos planteles no tienen la capacidad de hacerlo por un tema de infraestructura tecnológica y por no tener acceso a un volumen elevado de pacientes, entre otros aspectos.

Las razones tras la escasez de cupos en universidades para formación de médicos especialistas
Por 27 de Junio de 2020

A principios de junio, el ahora ex ministro de Salud, Jaime Mañalich, valoraba la aprobación en el Senado del proyecto que buscaba que los médicos cirujanos titulados de universidades extranjeras pudiesen trabajar en el sector público sin tener el Examen Único Nacional de Conocimiento de Medicina (Eunacom) aprobado. Esto, “por lo menos durante los próximos dos años”, señalaba Mañalich.

El proyecto se enmarca en el aumento de la demanda de profesionales de la salud debido a la pandemia del coronavirus, siendo uno de los mayores déficit en este momento el de médicos intensivistas. Por cada 100 mil habitantes en Chile, existirían tan sólo 2,9 profesionales en esta área.

Sin embargo, más allá de la contingencia sanitaria, lo cierto que el tema sobre el déficit de médicos especialistas no es nuevo. De hecho, es común escuchar lo mucho que cuesta en tiempos “normales” conseguir hora para ver a uno, y ya en 2019 el subsecretario de Redes Asistenciales, Arturo Zúñiga, afirmaba que la cifra de médicos especialistas que faltan en Chile ascendía a 4.900, habiendo aumentado este déficit un 36,7% durante los últimos tres años.

Pero entonces, ¿por qué no se aumentan de manera considerable los cupos para formar especialistas en las universidades? Manuel José Irarrázaval, director del Instituto de Políticas Públicas en Salud de la Universidad San Sebastián (USS), entrega algunas de estas razones.

Capacidades de formación y entrenamiento

Si bien hoy hay una alta demanda de intensivistas producto de la pandemia, en condiciones normales la necesidad de este tipo de profesionales es menor. No obstante, aún así el número de especialistas en diferentes áreas sigue siendo insuficiente, aclaró Irarrázaval.

Pero, detrás de estas cifras, se esconden diversos factores, que apuntarían principalmente a la capacidad que hay en el país de formar especialistas y de mantenerlos entrenados, dejando en un segundo plano el tema del financiamiento.

“Nosotros tenemos un déficit de muchas especialidades médicas. El punto es que para que un especialista maneje bien su área debe tener un buen entrenamiento y una práctica clínica intensa”, destacó. 

Para ello, deben estar trabajando con un volumen grande y constante de pacientes al año, además de contar con la tecnología que se requiere para ejercer adecuadamente la respectiva especialidad, requerimientos que no se cumplirían en todo Chile.

“Entonces primero, aunque quisiéramos, nunca vamos el número de especialistas suficiente en todas las ciudades del país. No es por mala voluntad, es por una realidad intrínseca de lo que significa ser especialista. Pasa en todas las profesiones, pero en el caso de la medicina es muy dramático”, explicó el director del Instituto de Políticas Públicas de la USS.

Además, en esta ecuación entran a jugar los reducidos cupos y programas que tienen las universidades del país para formar a los especialistas, ante lo cual Irarrázaval explicó que “por supuesto que uno quisiera tener más cupos, pero los cupos no se pueden aumentar arbitrariamente”.

“Por ejemplo, yo estuve a cargo de un programa de formación de cirujanos cardíacos hace algunos años. Y si tú quieres formar a un cirujano cardíaco y poder certificarlo para que la población tenga conciencia de que va a manejar el tema, debes contar con un programa de entrenamiento de cirugía cardíaca. Para eso, debes tener la posibilidad de ofrecerle a ese doctor que está entrenando que te ayude en cerca de 150 operaciones. Si no tienes ese volumen, no puedes ofrecer un cupo para entrenar en cirugía cardíaca. Nosotros teníamos dos cupos al año y siempre teníamos ese conflicto de conciencia, acerca de qué ganas de poder ofrecer más cupos”, relató.

En esa línea, Irarrázaval hizo énfasis en que, en la mayoría de los casos, las universidades no tienen la capacidad de abrir más cupos para que ingresen más alumnos a cursar una especialidad médica. Esto, ya que aparte del volumen de pacientes, hay que contar con un staff de profesores experimentados e infraestructura idónea.

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