Secciones
Entretención

Farándula política: Michelle Bachelet no asistió a la boda de Peñailillo

El ex ministro del Interior que en su momento fue calificado como el “hijo político” de la Presidenta, se casó en la Reina con su pareja Sonia Saldaña.

En su momento, Rodrigo Peñailillo llegó a ser considerado como el hijo político de Michelle Bachelet. Y como no, si el ex ministro del Interior llegó a ese cargo tras una carrera política basada casi exclusivamente en su lealtad a la Presidenta. Tan de su confianza era, que tuvo un rol importantisimo en la recolección de fondos para su campaña electoral. Pero por las vueltas dramáticas que todo guión de culebrón debe tener, este último asunto terminaría siendo un arma de doble filo.

La investigación de la Fiscalía por presuntos aportes de SQM al financiamiento de partidos políticos y campañas electorales terminó involucrando a Peñailillo, y pese a su amor mutuo, la Presidenta tuvo que sacarlo del cargo. Desde entonces, quienes fueron como madre e hijo, se encuentran incomunicados y hoy son personas distantes.

Reflejo de ello es lo que publicó hoy La Segunda: el ex ministro celebró su matrimonio en una ceremonia privada en su casa en la Reina, solo junto a su círculo íntimo. Y dentro de este no estaba Michelle Bachelet. Tampoco fueron otros involucrados en el caso como Martelli o Arenas.

Quienes si asistieron fueron los miembros del alicaído grupo G-90, los “Bachelet Boys” que querían desbancar a los antiguos políticos de la Concertación y cooptar el poder. Hoy están la mayoría fuera del gobierno. Mientras que Mario Fernández, un político que seguramente habría sido calificado por ellos como de la “vieja guardia”, ocupa el cargo que ostentó Peñailillo. 

Notas relacionadas







No es la invariabilidad tributaria, es la confianza

No es la invariabilidad tributaria, es la confianza

En definitiva, la pregunta no es si la invariabilidad tributaria, por sí sola, genera inversión. La verdadera interrogante es si un país que depende significativamente de la inversión extranjera puede darse el lujo de prescindir de herramientas que contribuyan a fortalecer la confianza de quienes evalúan invertir en él.

Foto del Columnista Germán R. Pinto Perry Germán R. Pinto Perry