Tierra Brava, este lunes, tuvo el tercer duelo de eliminación donde dos de las mujeres más fuertes de la casa, Chama y Gabrieli, se enfrentaron para ver cuál de las dos puede permanecer en el encierro.
El esperado duelo se inició por todo lo alto, con ambas mujeres teniendo que transportar ruedas, recorriendo estrechas ratoneras y escalando plataformas.
De repente, al salir de la ratonera en altura, Chama se golpeó contra los fierros y empezó a quejarse de dolor de espalda, justo cuando Gabrieli comenzó a tomar ventaja.
Tras un rato, la venezolana se detuvo y los paramédicos ingresaron para atenderla. Llorando del dolor, la venezolana se fue en camilla a la ambulancia. Allí, la joven tuvo que admitir que no podía continuar compitiendo.
Ya de vuelta en el campo de juego, explicó a Karla Constant que tuvo una recaída en una antigua lesión. “Es una lesión de la cervical que hace que me maree y me da el tirón. Acabó como menos quería. Me habría encantado terminar la competencia. No es la forma en la que me quería ir”, se lamentó, llorando.
Entonces Chama se despidió de sus compañeros entre lágrimas, por quedar fuera del reality. Varios le dedicaron palabras, como Pamela, Luis y Nico. Botota se despidió emocionada de su amiga, diciéndole “me alegra mucho haber pasado este tiempo contigo” y prometiéndose ambas seguir en contacto afuera.
Gabrieli, en tanto, lamentó haber ganado de esa manera. “No me siento ganadora, de verdad lo siento por ti. Espero que mejores”, dijo la brasileña, y le ofreció de regalo un ramo de flores a Chama, quien no las quiso aceptar.
“Me hace sentir muy triste llegar tan cerca de la meta, porque siento que la victoria no se la lleva alguien que se merezca esto. Siempre luché contra las adversidades, pero esto no lo pude lograr”, se lamentó la venezolana tras su salida.
"En ese recorrido seguramente vamos a encontrar obstáculos. La vida no es fácil, siempre existen, pero lo importante es superarlos y avanzar”, precisó el reemplazante de Mara Sedini.
Si bien hacia el exterior lo que se intentó transmitir fue la imagen de un presidente que no duda corregir el rumbo, en la interna la lectura no fue otra que el diseño ministerial de Kast fracasó en su idea original.
El problema no es que desaparezca el trabajo humano en sí, sino que cambia profundamente el tipo de valor que las personas deben aportar. Las empresas comienzan a priorizar habilidades más difíciles de automatizar, como el pensamiento crítico, la creatividad y, la capacidad de adaptación y aprendizaje continuo. En otras palabras, el diferencial ya no estará solo en lo que una persona sabe, sino en qué tan rápido puede volver a aprender.
El mandatario oficializó las salidas de las ministras Steinert y Sedini. Antes de este anuncio, el primer gobierno de Bachelet contaba con el periodo más corto entre la asunción y el ajuste ministerial.