Dicen que si supiéramos que el intento número 101 será el definitivo, celebraríamos cada uno de los 100 fracasos anteriores. Melanie Perkins (39) conoce de cerca esa lógica. La australiana dueña de Canva, es una de las empresas más rentables de su país y del mundo, la que a 2025 se valoró en US$42.000 millones y recibió el rechazo de 100 inversores antes de transformarse en lo que es hoy.
Perkins nació el 13 de febrero de 1987, en Perth, Australia. Sus padres, una profesora australiana y un ingeniero malasio, siempre lapoyaron sus ideas. Antes de convertirse en la exitosa y reconocida empresaria, tuvo otros sueños, como ser patinadora.
En 2007, estudió comercio, psicología y comunicación en la Universidad de Australia Occidental, además dio clases de diseño. Allí notó que realizar atractivas presentaciones universitarias resultaba una tarea imposible para la gente común y corriente, ya que hasta ese momento las herramientas disponibles eran más bien enfocadas a profesionales.
Fue entonces cuando decidió hacer algo. El objetivo era claro: solucionar este problema, ofreciendo hacer más fácil la creación de anuarios con su primer emprendimiento “Fusion Books”, el que creó junto a su compañero Cliff Obrecht, quien actualmente es su socio y marido.
Entre ellos, armaron una pequeña oficina en el living de la casa de los padres de Melanie y gracias a préstamos familiares, invirtieron en diseñar el software de lo que sería la base de Canva. Así, Fusion Books creció y se convirtió en la mayor editorial de anuarios en Australia, para luego expandirse a Francia y Nueva Zelandia.
De no tener contactos a convertirse en millonaria
Melanie no nació bajo el alero de una familia adinerada. Al contrario, como lo ha mencionado la Revista Forbes en su ranking de millonarios bajo los 40 años, ella se “hizo a sí misma”, pero el camino no fue fácil.
En 2010 voló a California,para aventurarse en la búsqueda de inversores que quisieran sumarse a su proyecto. Con la ayuda de su hermano, quien vivía en la ciudad, pudo mantener su travesía durante algún tiempo.
Y aunque no consiguió concretar el objetivo principal del viaje, que era obtener financiamiento, en Silicon Valley se dio cuenta de que podía sacar otro tipo de provecho al viaje.
“En Australia, la gente no destaca sus logros. En Silicon Valley, donde trabajan en recabar fondos para contratar a un equipo de ingenieros, tienes que ser capaz de hablar de tus logros”, dijo en una nota publicada por la BBC.
Esto hizo que la empresaria expandiera su mente. Entonces conoció a Bill Tai, un reconocido inversor de capital de riesgo que le dijo que, si bien su idea tenía potencial, primero debía invertir en contratar a un equipo de primer nivel para mejorar su servicio. No obstante, años más tarde sería el mismo Tai quien se sumaría como inversor en Canva.
Tres años después de aquel viaje, Melanie Perkins y su entonces novio, sacaban cuentas alegres.
Su emprendimiento creció y lo anunciaron directamente a través del propio sitio web: ” La startup australiana Canva anunció hoy que ha recaudado 3 millones de dólares en una ronda de financiación inicial de importantes inversores australianos y estadounidenses, entre ellos Matrix Partners, InterWest Partners y 500 Startups. Inversores de renombre como Bill Tai, el director de ingeniería de Facebook, Lars Rasmussen, el director financiero de Yahoo!, Ken Goldman, y el ex cofundador de Seek, Paul Bassat, socio de Square Peg Ventures, también respaldaron a la compañía.
Actualmente Canva se posiciona como una “empresa unicornio”, concepto relacionado a las entidades que no cotizan en la bolsa. Año a año, la cifra de usuarios aumenta, llegando a los 240 millones mensuales, sumado a unos 6 millones de equipos de empresas que también usan la plataforma.
Tanto Melanie como su marido Cliff son dueños del 18% de las acciones de la compañía, lo que los deja en el sexto lugar de un ranking de millonarios australianos, con un patrimonio neto 7.600 millones de dólares cada uno, a julio de este año.
Equidad de género y filantropía
Melanie Perkins, es conocida por ser parte de causas sociales. Una de ellas es buscar la equidad de género en puestos de trabajo, ya que ella misma pertenece a un reducido porcentaje asociado a mujeres líderes de empresas de tecnología. Su empresa posee un 41% de dotación femenina en la actualidad y en vías de incorporar a más mujeres y así eliminar sesgos de género en los procesos de selección.
Por otra parte, la filantropía es parte de la filosofía de vida de ella y su esposo. En el año 2021 donaron cerca de un 80% de su fortuna a causas sociales a través de su fundación, la cual lleva por nombre Fundación Canva. Esto corresponde aproximadamente a un 30% del valor de Canva, según consigna en su sitio web.
“Tenemos la creencia optimista de que hay suficientes recursos y buena voluntad en el mundo para lograr todos nuestros objetivos, pero a estos objetivos no se les da mucha voz”, dijo Perkins, en una entrevista exclusiva con Forbes en julio de este año.
La pareja de empresarios espera realizar los donativos mediante una encuesta a tráves de Global Goals Platform, en donde sea las propias personas que dejen mensajes con sus nombres o de forma anónima y expliquen en qué causas se debe invertir el dinero, para que ser usado de la mejor manera posible.