Una gran explosión seguida de un incendio se produjo este jueves en una planta química en la localidad de Geismar (en el estado de Luisiana, al sur de EE.UU) y según las autoridades ha podido causar “un número elevado de víctimas”. Al menos se ha confirmado el fallecimiento de una persona y que otras 33 han resultado heridas.
Unas 600 personas estaban trabajando en la fábrica en el momento de la explosión, según explicó Jean Kelly, portavoz del Departamento de Calidad Ambiental de Louisiana. Tras la explosión, se podía ver dos grandes columnas de humo y llamas en dos puntos distintos de la instalación.
El Departamento de Calidad Ambiental (DEQ, en inglés) y la Agencia de Protección Ambiental de Luisiana han enviado equipos a la zona para evaluar la calidad del aire, según informó el portavoz del DEQ, Jean Kelly.
La explosión se reportó poco después de las 8:30 hora local (12.30 GMT), y dos horas más tarde la policía bloqueó las carreteras circundantes. Todd Stiles, trabajador de la zona, dijo a una cadena local que algunos de sus compañeros habían visto una “bola de fuego en el aire”.
En un comunicado la compañía ha asegurado que las “las válvulas de emergencia se han cerrado. La unidad está aislada”. “Estamos haciendo un recuento de personal. Los heridos han sido localizados, aunque se desconoce el número y gravedad de sus heridas, por el momento”.
Las autoridades ordenaron a todo el que se encuentre en un radio de 3 km que permanezca en su casa para mayor seguridad.
La planta química es de la empresa Williams Olefins, de Tulsa (Oklahoma), fundada en 1908, según su página web. Su planta de Geismar produce unos 600 millones de etileno y unos 40 millones de propileno al año. El etileno es un gas incoloro e inflamable que se utiliza mucho en la industria química.
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