El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que pronto realizará una visita a Venezuela, a más de un mes luego de la captura de Nicolás Maduro. El aviso fue realizado un día después de que la mandataria interina venezolana Delcy Rodríguez prometiera viajar a suelo estadounidense apenas se estabilizara la cooperación entre ambos países.
“Voy a visitar Venezuela; aún no hemos definido cuándo, pero lo haré“, dijo el líder republicano a la prensa en la Casa Blanca sin dar mayores detalles, una práctica común en lo que ha sido su mandato. Ante la insistencia de la prensa volvió a reafirmar su promesa: “Visitaré Venezuela”.
Al ser consultado sobre si reconocerá a la administración de Rodríguez como como interlocutor oficial aseguró que “en este momento, eso ya lo hemos hecho“, además de que está “tratando con ellos“. “Delcy (Rodríguez) ha hecho un muy buen trabajo, excelente. Y la relación es sólida“, añadió Trump, alabando una vez más la labor de la presidenta encargada.
Los dichos de Trump fueron justo antes de dirigirse hacia una base militar en Carolina del Norte para reunirse con militares que participaron en la operación relacionada a Maduro.
Además de visita de Venezuela: la presión contra Irán de Trump
El presidente Trump ordenó enviar al portaaviones más grande del mundo desde el Mar Caribe hasta Medio Oriente, en su esfuerzo por aumentar la presión sobre Irán respecto a sus discusiones sobre la reducción de sus programas nucleares y de misiles balísticos.
El USS Gerald R Ford y sus buques de guerra de apoyo viajarán así tres semanas para unirse al USS Abraham Lincoln, aumentando drásticamente la potencia de fuego militar disponible para el líder republicano. El primer buque, de hecho, cumplió un rol central como centro de operaciones para la captura de Maduro.
Estados Unidos e Irán celebraron una ronda de negociaciones indirectas en Omán la semana pasada. La segunda nación se ha mostrado dispuesta a reducir su programa de enriquecimiento nuclear a cambio de un alivio de las sanciones. Sin embargo, ha rechazado otras exigencias que vienen desde Israel, que quieren que limite su programa de misiles balísticos junto con reducir su apoyo a Hezbolá.