El historial de denuncias que reveló el operativo policial en la Residencia Carlos Macera de Talcahuano

En el hogar dependiente del Sename donde dos menores de edad resultaron baleados se han denunciado graves maltratos y abusos sexuales, los que han derivado en querellas presentadas ante la justicia.

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El historial de denuncias que reveló el operativo policial en la Residencia Carlos Macera
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A eso de las 4:30 de la tarde del miércoles se encendían las alarmas y las cámaras de los celulares de quienes eran testigos de los incidentes que dejaron a dos adolescentes heridos en la residencia Carlos Macera del Servicio Nacional de Menores (Sename) de Talcahuano, en la Región del Biobío.

Los jóvenes de 14 y 17 años fueron impactados por las balas que provenían del arma de un funcionario de Carabineros, quien junto a otro uniformado había llegado hasta dicho hogar para prestar apoyo a personal de salud por la descompensación de un joven.

Según lo señalado por el Sename, los trabajadores del recinto llevaban largas horas intentando contener al joven, que causaba distintos destrozos en los computadores y otros equipos, sin ser capaces de lograrlo. Por lo que decidieron llamar al Servicio de Atención Médica de Urgencia (SAMU), quienes llegaron acompañados por personal policial.

Fue en ese momento cuando un grupo de al menos ocho jóvenes habrían atacado con piedras y objetos contundentes a los uniformados, que se movilizaban en bicicleta.

Posteriormente, y luego de que se sumara otro grupo de menores de edad, uno de los carabineros sacó su arma de servicio -una pistola 9 mm. – y percutó tres disparos impactando en las extremidades inferiores a los jóvenes, mientras que el otro policía utilizó su revólver calibre 38, para disparar en una ocasión y sin provocar lesiones.

En concreto, los adolescentes sufrieron lesiones con arma de fuego con salida de proyectil, uno en la pierna izquierda y el otro joven en la derecha. Ambos se encuentran con diagnóstico de carácter reservado y están internados en el Hospital Las Higueras.

Luego del confuso procedimiento, personal de Carabineros tomó detenidos a dos jóvenes de 13 y 17 años y los llevó hasta la Cuarta Comisaría de Hualpén.

Las imágenes que mostraban a los menores de edad lesionados siendo atendidos, en medio de la violenta situación, fueron viralizados en redes sociales causando el repudio transversal de parte de la opinión pública. Además de senadores y diputados que exigieron la salida del alto mando de la institución, Mario Rozas, la que terminó por concretarse durante la mañana de ayer jueves.

¿Y los protocolos?

Pasadas algunas horas, y ya emitidas todas las alarmas, funcionarios del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) del Biobío realizó el recorrido por el recinto asistencial, para verificar el estado de salud de los heridos; además de constatar la situación de los menores de edad detenidos en la comisaría de Hualpén.

Luego de recolectar algunos antecedentes, el director del INDH, Sergio Micco,  puso sobre la mesa una serie de dudas respecto a sí se respetaron los protocolos por parte de Carabineros y el Sename.

¿Quién pidió la intervención de Carabineros en un centro donde hay niños bajo la custodia del Estado? (…) Qué tipo de acción realizaron esos niños, niñas y adolescentes que pudiera justificar la reacción de Carabineros y qué protocolos se aplicaron”, aseguró.

Dichos cuestionamientos fueron respondidos justamente por la directora del Servicio Nacional de Menores, Rosario Martínez, quien aclaró que el protocolo del Sename indica que cuando un menor de edad se descompensa “se llama a los servicios de salud pidiendo apoyo (…) en ese procedimiento, Salud se acompaña con Carabineros de Chile para poder hacer ese procedimiento“.

Consultada sobre si se valida que llegue personal policial a este tipo de situaciones, Martínez insistió en que el servicio había cumplido con los protocolos correspondientes.

“Entiendo que el protocolo es principalmente orientado para asegurar la seguridad tanto de los niños y funcionarios que están en la residencia, como también de los funcionarios de salud (…) No validamos los hechos, validamos que efectivamente los procedimientos están para cumplirse. A nosotros nos toca cumplir los procedimientos e informar a Salud, y pedirle apoyo a Salud, y si Salud requiere más acompañamiento, así se debe hacer”, sostuvo la autoridad.

Las denuncias contra la Residencia Carlos Macera

Esta no es primera vez que la Residencia Carlos Macera, perteneciente a la Fundación Ciudad del Niño Ricardo Espinosa, se ve envuelta en una polémica, ya que desde el 2018 se han denunciado casos de maltrato y abuso sexual que habrían ocurrido en sus dependencias.

Incluso, a fines de agosto, los menores de edad realizaron una manifestación al interior del hogar, denunciando dichas vulneraciones, maltratos y violaciones a sus derechos, por parte quieres deberían velar por su bienestar. Además de revelar otras falencias existentes en el lugar.

Entre dichas situaciones, se encuentra el abuso sexual reiterado que tuvo como víctima a un adolescente de dicha residencia. De acuerdo a una querella interpuesta por la Defensoría de la Niñez, la educadora aseguró que habría quedado embarazada del menor de edad, lo que se está buscando confirmar por medio de una prueba de ADN.

Según un oficio enviado por la misma defensora de la Niñez, Patricia Muñoz, el pasado 10 de septiembre, este tipo de situaciones se originaron -en parte- debido a que no existía supervisión y control por parte de la dirección de la residencia Carlos Macera y por la dirección Regional del servicio en Bíobío.

Adicionalmente, se acusó a la directora del hogar, a su subrogante y a la coordinadora de la Unidad de Protección de Derechos de la Dirección Regional del Sename del Biobío, Paulina Bückle, de encubrir los abusos sexuales cometidos por la educadora.

Hasta el momento, existirían diez causas vigentes por delitos relacionados con el maltrato relevante o trato degradante de personal de la residencia. Así como también se denunciaron prácticas sexuales abusivas reiteradas entre niños, niñas y adolescentes que no son impedidas ni informadas por los encargados, además de tener falencias en la infraestructura y carecer de personal calificado.

En aquella oportunidad, la defensoría de la Niñez también se querelló por otros incidentes en los que personal policial habría efectuado disparos, o protagonizado cuestionados procedimientos, en el recinto dependiente del Sename.

Consultada sobre por qué no se había efectuado el cierre del recinto por las mencionadas situaciones, la directora del servicio aseguró que “estamos trabajando con el Ministerio de Justicia y con el director regional del Biobío con todo un plan de intervención en toda la región, que no solamente abarca esta residencia en particular (…) estamos haciendo una serie de acciones para mejorar el servicio que estamos prestando acá”.

La Unidad de Derechos Humanos de la Brigada de Homicidios de la PDI de Concepción confirmó que se detuvo al funcionario policial que efectuó los disparos, quien será formalizado durante esta jornada en el Juzgado de Garantía de Talcahuano por este nuevo hecho que afecta a jóvenes de la cuestionada Residencia Carlos Macera. 

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