Una academia portuaria: una necesidad urgente de modernización

Un instrumento muy adecuado para impulsar y apoyar el proceso de reconversión laboral, de capacitación y certificación técnica del personal, y la adopción de nuevas modalidades de gestión y responsabilidad social para la modernización de la industria logística-portuaria, sería la constitución de una Academia de Modernización Portuaria.

Por Ricardo Neira Ingeniero civil
Puerto de San Antonio, Región de Valparaíso. AGENCIA UNO/ARCHIVO
Puerto de San Antonio, Región de Valparaíso. AGENCIA UNO/ARCHIVO
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Para desarrollar su capacidad de servicio y su competitividad internacional, la industria portuaria del país se enfrenta a la perentoria necesidad de modernizarse mediante la automatización parcial o total de sus operaciones y el encadenamiento informático inteligente de sus procesos logísticos, de lo cual deriva el ineludible requerimiento de que las empresas del sector -tanto públicas como privadas- adopten nuevas modalidades de formación técnica de su personal, de gestión y de responsabilidad social.

La creciente adopción de nuevas tecnologías y procedimientos de gestión ha vuelto insuficiente la modalidad tradicional de capacitación experiencial de los oficios portuarios e impone la necesidad de que el personal de las empresas logístico-portuarias tenga un nivel mucho mayor de formación técnica general y de continua capacitación para una eficiente operación de los instrumentos y procesos tecnológicos específicos que se van introduciendo.

Un estudio reciente (“Estudio de los oficios portuarios y sus requerimientos actuales y futuros en los puertos públicos y privados de Chile) del impacto del cambio tecnológico en la fuerza laboral portuaria chilena evidencia una sobreoferta de mano de obra desocupada para los oficios tradicionales y una demanda deficitaria de personal capacitado para la operación de nuevas tecnologías. De allí la urgente necesidad de desarrollar nuevas modalidades de aprendizaje continuo formal que permitan la reconversión laboral mediante la recalificación técnica y la certificación de sus nuevas competencias que demanda la modernización de la industria logística-portuaria.

Por otro lado, la cogestión o coparticipación del personal en la gestión de la empresa en que trabajan es una práctica que se inició en Alemania a mediados del siglo pasado y luego se extendió en otros países europeos y de otras regiones del globo, aunque en Latinoamérica y Chile ha tenido hasta ahora poco desarrollo. Aplicada tanto por empresas privadas como públicas, la cogestión implica la participación representativa de los empleados y trabajadores en instancias de decisión estratégicas y/u operativas de la empresa, para lo cual se adoptan distintas modelos y variantes.

Se estima que la cogestión favorece un mayor compromiso entre empresa y empleados, la conciliación de intereses opuestos y la reducción de conflictos entre las dos partes, y contribuye al logro de los objetivos de la empresa y la satisfacción individual y colectiva de los trabajadores. Pero, más allá de estas importantes consideraciones, la cogestión adquiere especial relevancia cuando un sector industrial, como el logístico portuario en la actualidad, asiste a un contexto de cambio tecnológico acelerado, profundo y global. Para sortear los riesgos y aprovechar las oportunidades que ofrece tal situación, las empresas requieren superar las modalidades de gestión conservadoras, verticales y compartimentadas para adoptar formas de gestión más innovadoras, cooperativas e integradoras de todo el personal en sus decisiones estratégicas y operativas. De allí que una formación laboral para la modernización del sector logístico portuario no debe limitarse a la capacitación técnica innovadora, también debe incluir la capacitación en las formas de gestión empresarial adecuadas a dicho proceso de modernización.

Adicionalmente, el desarrollo de la industria logística portuaria conlleva una serie de externalidades que atañen a la sostenibilidad de su propia actividad (contaminación de bahía, seguridad en operación de equipos, manejo inadecuado de cargas peligrosas, etc.). También tensiona la relación ciudad-puerto (falta de articulación entre los planes reguladores comunales y planes de desarrollo de los puertos, impactos en la calidad de vida, bienes patrimoniales y efectos sobre la economía urbana, vías de acceso logístico inadecuadas, externalidades ambientales en la ciudad, etc.). La experiencia demuestra que la política de mitigaciones a través de proyectos de mejoramiento social puntuales es insuficiente y que para lograr una relación más armoniosa entre ciudad y puerto se requiere gestionar una articulación y cooperación mutua permanente de la empresa con las autoridades y organizaciones sociales regionales y locales. La cogestión trabajadores-empresas portuarias en la implementación de planes de sostenibilidad y seguridad portuaria, de reducción de los impactos ambientales, medidas de mejoramiento la vida de la ciudad y la protección del borde costero constituye un factor clave. Esta es una dimensión formativa que no puede estar ausente de la capacitación del personal de las empresas portuarias.

Un instrumento muy adecuado para impulsar y apoyar el proceso de reconversión laboral, de capacitación y certificación técnica del personal, y la adopción de nuevas modalidades de gestión y responsabilidad social para la modernización de la industria logística-portuaria, sería la constitución de una Academia de Modernización Portuaria, a cuya conformación concurrieran diferentes actores vinculados al sector.

La instancia propuesta permitiría llenar vacíos formativos existentes. Existen entidades de capacitación y certificación para oficios laborales tradicionales del sector portuario, pero no tienen como foco formativo los requerimientos de cambio tecnológico y de gestión para la modernización del sector logístico-portuario. Existen universidades, institutos, y CFTs que ofrecen formación tecnológica profesional orientada a distintos campos industriales, pero de carácter generalista, que no da cuenta de las particularidades del sector, de cada puerto y las necesidades específicas de los operadores. Estas ofertas formativas son, en general, tributarias de una concepción piramidal y segmentada de la gestión industrial.

A diferencia de las anteriores, la instancia propuesta se orientaría por una concepción integrativa de la gestión empresarial que propone potenciar la eficiencia productiva con la cogestión empresarial-laboral, la articulación técnico-operativa-social de los procesos portuarios, y la sustentabilidad de la industria portuaria. Desarrollaría una formación continua que capacite el personal y las empresas para implementar el cambio modernizador mediante la innovación tecnológica inteligente, pero siempre vinculando dicha formación a la experiencia laboral y las necesidades operativas concretas de cada puerto. También impulsaría el estudio y evaluación de las experiencias globales y nacionales de modernización portuaria, colaborando al desarrollo de las mejores estrategias para avanzar en la transformación de los puertos chilenos en “smart ports”.

La academia tendrá una dirección donde concurran y participen representantes de los trabajadores, de la empresa y expertos académicos relacionadas con el sector, y que, idealmente, además cuente con un comité técnico asesor que participan expertos nacionales e internacionales.

De la misma manera, tendrá un programa de educación continua para la formación y titulación profesional de trabajadores portuarios que responda, por una parte, a las tradiciones y realidad particular —incorporando, por ejemplo, la enseñanza dual o de aprendizaje alternado y rescatando tradiciones como la enseñanza maestro-aprendiz, que combine a personal profesional que capacite en temas técnicos (este aprendizaje podrá ser online) y específicos con trabajadores con más experiencia como docentes encargados de prácticas (estas serán en los propios recintos portuarios), sea capaz de manejar las dinámicas innovadoras del sector portuario, evaluando y actualizando continuamente los perfiles, competencias y habilidades de los oficios portuarios de manera de responder eficientemente a la superación de las brechas de capacidad laboral, como se ha observado ya, se continuarán transformando y renovando permanentemente.