A menudo escuchamos que el mundo está envejeciendo como si fuera una tragedia griega o un error en la hoja de cálculo de los gobiernos. Como si hasta ahora nunca nadie hubiese envejecido. Pero todos sabemos que es algo mucho más complejo, estamos ante una transformación profunda del “sistema social operativo” de nuestra civilización. No es un declive; es un renacimiento de la madurez.
Mientras la clase política y los empresarios siguen atrapados en debates del siglo XX, viendo a los mayores como una “carga”, ante la expectativa de vida que ha aumentado; una revolución silenciosa está redefiniendo la productividad y el consumo. La llamada “economía plateada” no es solo una estadística; es el empoderamiento de una generación que, lejos de retirarse a la invisibilidad, ha decidido recuperar el control de la narrativa global.
Japón: el laboratorio del futuro
Si queremos ver hacia dónde vamos, yo sugiero mirar a Japón. Es el país más envejecido del mundo y su gestión ha sido magistral, pasaron de la “crisis de dependencia” a una estrategia de envejecimiento activo y productivo. En 2019, más de 9 millones de personas sobre los 65 años seguían trabajando, aportando sabiduría y estabilidad. Empresas como Panasonic y SoftBank Robotics ya no fabrican solo “ayudas a la tercera edad”, sino tecnología que potencia la capacidad humana. Allí, el mercado “silver” superó los US$ 1,1 billones en 2023. Una cifra que es casi la mitad del consumo total del país.
El “súper consumidor” y el error de cálculo de las marcas
Hay un error de cálculo histórico en el marketing. Tradicionalmente, las marcas ignoran a los mayores de 50 años para perseguir a los jóvenes. Sin embargo, el grupo de 50 a 70 años impulsa el 27% del gasto global, unos 7 billones de dólares anuales.
En EE.UU., las mujeres mayores de 50 años deciden el 95% de las compras del hogar. Tienen poder adquisitivo, son activas y saludables. Aun así, solo el 15% de la publicidad las muestra. Es una desconexión absurda: el gasto de los hogares liderados por mayores de 60 creció un 14% entre 2022 y 2024, el doble que el resto. Y no gastamos solo en remedios; casi la mitad del presupuesto va a placeres y consumo discrecional.
Identidad Silver
Este fenómeno es también una revolución de identidad. Las “Mujeres Silver” están rompiendo el molde de la “abuela pasiva”. Figuras como Jane Fonda o Meryl Streep nos muestran que la sensualidad, el éxito y la influencia no tienen fecha de vencimiento. Hablan sin miedo de autonomía financiera, sexo adulto, relaciones y salud mental.
Por el otro lado, el arquetipo del “Silver Fox” ha evolucionado. Ya no es solo un tema estético; es el valor de la experiencia. En un mundo obsesionado con la inmediatez digital, la sabiduría de un mentor senior es una ventaja competitiva brutal frente a cualquier algoritmo o mercado.
Chile: Innovación con propósito
En Chile, el envejecimiento es acelerado: pasamos de un 6,6% de mayores de 65 años en 1992 a un 17,7% en 2024. Pero con la grata sorpresa que está surgiendo un ecosistema de startups nacionales brillantes creadas por la “Silver Economy Chilensis”. Aquí van algunos ejemplos conocidos:
• Senior Boards: Conecta a profesionales senior con pymes, combatiendo la brecha laboral.
• Espacio Mayor: Una app que ayuda a cerrar la brecha digital. Aunque el 88% de los mayores tiene internet, solo el 41% lo usa a diario por falta de confianza..
• Sensa Pies: Plantillas inteligentes para prevenir problemas en pies diabéticos.
• Alara: Un botón de alerta que da seguridad para salir a la calle.
Chile cuenta con referentes que demuestran la vitalidad de esta “Silver age” , donde figuras de diversos ámbitos siguen marcando pauta mucho después de los 60 incluso los 70 años. Iniciativas como “100 Líderes Mayores” han destacado el impacto vigente de personajes nacionales como:
Delfina Guzmán y Gaby Hernández: Actrices que continúan siendo pilares fundamentales de la cultura y el espectáculo nacional.
Francisco Reyes: Un ícono de la actuación nacional que ha sabido mantenerse en la cima de la industria del entretenimiento.
Grace Durán dejó atrás una carrera consolidada para crear LifeGoApp, una aplicación que promueve el envejecimiento activo.
Danilo Sturiza aprovechó décadas de trayectoria en el mundo corporativo para fundar Smart Mining, una startup que optimiza la productividad minera.
Alfredo Castro: Reconocido internacionalmente por su talento actoral, es un ejemplo de cómo la madurez potencia el prestigio artístico.
Juan Xuriguera tras años en consultorías internacionales, decidió apostar por la automatización con Botiia, un sensor inteligente que optimiza mantenimiento en minería
Isabel Allende continúa siendo una de las figuras chilenas más conocidas y activa a nivel mundial en las artes, proyectando una imagen de creatividad inagotable.
La “Edad de plata” también brilla en su máxima consagración institucional con los Premios Nacionales 2025 entregados recientemente por el Presidente Boric en La Moneda. Figuras como Jaime Vadell (Artes de la Representación), Delia Vergara (Periodismo) y el muralista Alejandro “Mono” González (Artes Plásticas) personifican una excelencia que no tiene fecha de vencimiento, demostrando que la experiencia acumulada es una ventaja competitiva. “Pasar por fracasos y éxitos nos deja aprendizajes valiosos”.
La resiliencia y la capacidad de adaptación se convierten en herramientas clave, especialmente en un entorno cada vez más digitalizado. Pero el desafío no es menor, quienes se han aventurado a emprender, aseguran que aprender nuevas tecnologías, construir redes de apoyo y encontrar financiamiento son algunos de los obstáculos más retadores.
La Inteligencia Artificial no es técnica ajena que tenemos que adoptar, es el nuevo sistema operativo social. Proyectos como LatamGPT deben ser el eje de nuestra economía plateada.
No obstante, los éxitos a esta edad revelan que la madurez es un activo poderoso para innovar, liderar y generar impacto en el ecosistema empresarial; y no hay IA o tecnología que ponga un freno a la “Silver Age”.
El 2026 nos desafía un despertar. La madurez no es el final del camino, es una era de innovación potente. Si Chile quiere liderar, debe entender que una persona de 80 años hoy puede ser tan influyente como una de 30. Es hora de valorar el activo más grande de nuestra economía: la experiencia acumulada.