Secciones
País

Hospital Clínico de U. de Chile reforzará atención del Hospital San José

“Tenemos una necesidad enorme, son 800 mil personas que hasta ahora eran atendidas fundamentalmente en el Hospital San José que quedó pequeño para esa demanda”, afirmó el ministro Mañalich.

El Hospital Clínico de la Universidad de Chile (HCUCH) firmó un acuerdo de colaboración y asociación estratégica con el Ministerio de Salud para contener la sobredemanda de atenciones que tiene hoy en día el Hospital San José.

“En los últimos meses hemos estado colaborando, porque es nuestro deber con la salud pública del país. Mantenemos reuniones periódicas para analizar cómo adaptarnos a esta gran demanda”, indicó la directora general del Hospital Clínico, Graciela Rojas.

La facultativa recalcó que “históricamente la población del área norte de Santiago ha sentido y ha usado al HCUCH como un hospital base y cada vez que el Hospital San José tiene un aumento de su demanda, o no puede satisfacer parte de la misma, los beneficiarios concurren espontáneamente a nuestro servicio de urgencia”.

El Hospital Clínico de la Universidad de Chile gradualmente irá poniendo a disposición del Servicio de Salud Metropolitano Norte miles de días cama de diversa complejidad y 4 boxes de atención de urgencia preferentes para pacientes beneficiarios de la zona territorial; además, contribuirá con la atención de 2 mil partos anuales y 600 cirugías de distintas especialidades.

El ministro de Salud, Jaime Mañalich, destacó el acuerdo, señalando que “es una respuesta formidable y agradezco enormemente el esfuerzo del rector y de la directora general porque ellos han respondido aceleradamente a nuestro requerimiento”.

“Tenemos una necesidad enorme, son 800 mil personas que hasta ahora eran atendidas fundamentalmente en el Hospital San José que quedó pequeño para esa demanda”, afirmó el ministro Mañalich.

Notas relacionadas










Los debutantes (Recuerdos del gobierno que se fue)

Los debutantes (Recuerdos del gobierno que se fue)

Desde el punto de vista de la nueva izquierda en que fue criado, Boric fue desde el primer día una decepción. No era del pueblo, ni jugaba del todo a serlo. No era insolente y tampoco jugaba a serlo. No era un rebelde, y su vistosa falta de corbata no engañaba a nadie. Cuando asumió, hace cuatro años, ya parecía lo que es y lo que fue: un estudiante deseoso de aprender. Un poco torpe, pero finalmente bien intencionado. El presidente moviendo las manos, poniéndolas en el corazón, guiñando el ojo a los amigos presentes en la sala el 11 de marzo del 2022 ya revelaba quizás algo de su debilidad esencial. Ese lenguaje de campamento universitario en el Congreso pleno de la República fue un resumen y una señal del delirio de pureza que emborrachó a su generación.

Rafael Gumucio

Caos épico

Caos épico

Si los lectores de esta revista ya están perdiendo la cuenta del número de guerras y amenazas de guerra que parecen estar sucediendo todas al mismo tiempo en los últimos meses... el sentimiento es compartido. Si cada vez hay menos capacidad para seguir el noticiero, también es entendible. El mundo gira, más que nunca, a ritmo frenético. Vivimos en un tenso reality show geopolítico, donde el hábil protagonista cautiva la atención de todos, y aparece —queramos o no— permanentemente en nuestras pantallas.

Foto del Columnista Paz Zárate Paz Zárate