Secciones
Sociedad

RoRo Bueno, la tiktoker acusada de antifeminista y propiciar el polémico movimiento tradwife

La joven creadora de contenido ha sido foco de malos comentarios tras ser apuntada de “avalar” prácticas machistas.

Rocío López Bueno, mejor conocida como Roro Bueno en redes sociales, ha dado mucho de qué hablar tras llenarse de críticas por promover el movimiento tradwife dentro de sus videos en TikTok.

Esto, ya que la influencer se ha hecho famosa por cocinar elaboradas recetas a petición de Pablo, su pareja. Una actividad que parece inofensiva, pero que muchos usuarios han calificado como un reiterado acto “antifeminista”.

Lo llamativo de los videos de la joven de 22 años, es el tiempo y la dificultad que tienen sus preparaciones, como sus polémicos y virales pappardelle con ragoût de pato a la naranja. Una complicada receta con la que obtuvo más de 52 millones de visualizaciones y con la que buscaba sorprender a su novio.

Pero la polémica inicia gracias a que muchos de sus registros comienzan con frases como “a Pablo le apetecía” o “a Pablo le encantan”, expresiones que rápidamente provocaron cientos de mensajes.

“¿Pablo qué ofrece?”, “¿y Pablo que sabe hacer?”, son algunos de los comentarios que se leen en su perfil.

Incluso, el conocido streamer español Ibai Llanos le escribió: “¿Puede parar Pablo de pedir cosas?”.

A raíz de esto, a RoRo se le comenzó a acusar de estar promoviendo un comportamiento tóxico en el que expone el sometimiento de la mujer hacia el hombre.

¿Qué es el movimiento tradwife que se acusa de promover a Roro Bueno?

Lo videos de Roro Bueno no han pasado desapercibidos en redes sociales, y esto provocó que muchos usuarios la acusaran de propiciar el tradwife.

Un concepto que se crea de la unión de las palabras tradicional y wife, que en español se traduce como mujer tradicional.

Un movimiento que busca rescatar valores machistas relacionados con la sumisión, ya que la mujer es puesta al servicio de su esposo, la familia y el hogar.

Por su parte, la influencer en una entrevista con HuffingtonPost afirmó no grabar sus videos bajo esa lógica.

“Yo obviamente no estoy ahí para servir a Pablo, si estoy haciendo esto es porque me encanta cocinar y bromeo mucho con que Pablo me pide cosas para tener la excusa de cocinarlas y que luego las disfrutemos los dos”, aclaró Bueno.

Notas relacionadas








El guitarrón chileno: Un instrumento que tiembla y siente

El guitarrón chileno: Un instrumento que tiembla y siente

La mayor parte de los chilenos cree que, para hacer nuestra música folclórica, sólo se usan algunos instrumentos de cuerdas, como guitarras y charangos, ciertos pianos, panderetas, triángulos y algunas flautas y flautines a los que se suman la quena, la trutruca y la zampoña. Casi todo importado de Europa, Asia o el Altiplano. Pero no es así. Hace siglos que existe, aunque pocos lo conocen, el instrumento más original de nuestro país: el guitarrón chileno, uno de los pocos que nació dentro de nuestras estrechas fronteras ante la urgencia de crear un sonido único y místico, de lo humano y lo divino, que nos interpretara a todos.

Leo Marcazzolo


Pelea de escritores, ring y eternidad

Pelea de escritores, ring y eternidad

¿Por qué pelean tanto los escritores? ¿Por qué su manera de amarse es odiarse? Los escritores de otros países siempre destacan a Chile como un lugar en que es casi imposible cerrar una lista de invitados a cualquier comida sin que uno u otro se ofenda mortalmente. Pero lo cierto es que la historia de la literatura fuera del endogámico panorama chileno no está libre nunca del todo de cachetadas y escupitajos.

Foto del Columnista Rafael Gumucio Rafael Gumucio


Ladro, luego existo

Ladro, luego existo

No se trata de burlarse de adolescentes confundidos. Pero el punto es reconocer el síntoma y hacerse preguntas. Porque en una sociedad donde tener hijos es cada vez más costoso e incierto, y donde ser adulto parece menos atractivo que ser mascota consentida, no sorprende que algunos prefieran el jugueteo de la jauría antes que la complejidad de la adultez.

Foto del Columnista María José O'Shea María José O'Shea