Un mal gobierno
A raíz de las declaraciones de la Presidenta Bachelet, en las que indicó que el gobierno debía tomar un rumbo de “realismo sin renuncia”, varios personeros han salido a comentar dichas palabras. Sin embargo sería bueno saber de qué realismo hablamos y a qué no se va a renunciar. La respuesta más inmediata y que parece lógica sería que no se renunciará a la ideología reformista, pero que será un proceso más gradual. Lo mismo pensaba hasta que escuché a diversos dirigentes de la izquierda en declaraciones que parecen no entender lo mismo, a tal punto de que ese “realismo” no significa un mea culpa en la forma y en el fondo de las reformas mismas.
Columnista