Entretención
"Yo también quiero ser separado", por Rodrigo Guendelman
Cómo cambian las cosas. No muchos años atrás, ser separado era un estigma, una cicatriz social, algo que se contaba en voz baja. Por suerte, ahora las cosas son distintas. Tanto, que hay varias “ventajas” de los divorciados actuales que me producen envidia.
Redacción