Secciones
Ambiente

Ojo: A fin de año decretarán como zonas saturadas a la Región Metropolitana y Los Ángeles

La iniciativa incluye un conjuntos de planes de Prevención y Descontaminación (PPD). Además se aplicarán medidas similares para Temuco, Concepción, Coyhaique, Talca y Osorno.

El Ministerio del Medio Ambiente desarrollará a fines de 2013 un conjunto de nuevos Planes de Prevención y Descontaminación (PPD) para la Región Metropolitana y Los Ángeles.

 

La ministra del ramo, María Ignacia Benítez, detalló que se estima que “a fin de año, podrían declararse los Decretos Supremos que permitan decretar ambas zonas como Saturadas y con ello, poder trabajar en los PPD para cada una”, consigna La Tercera.

“Para Los Angeles y la Metropolitana, los informes están prácticamente listos”, agregó.

Tras contar con los fundamentos requeridos, ambos documentos, deberán contar con la aprobación de la Contraloría, para ser declarados Decretos Supremos.

Cabe apuntar que una Zona Saturada es aquella en que una o más normas de calidad ambiental se encuentran sobrepasadas. El Plan de prevención corresponde a un instrumento de gestión ambiental que busca recuperar los niveles señalados en las normas de calidad ambiental de una Zona Saturada. Por su parte, el Plan de Prevención, apunta a evitar la superación de una o más normas de calidad ambiental, en una “Zona Latente”, evitando a su vez que llegue “saturarse”.

Por regiones 

Tras decretarse como Zonas Saturadas a otras cinco ciudades del país, el ministerio de Medio Ambiente ya comenzó a trabajar en la gestión y desarrollo de Planes de Prevención y Descontaminación (PPD).

En Temuco, se está elaborando además, un proyecto para disminuir el material particulado 2,5. Las otras cuatro zonas en que se elaboran los PPD, es en Concepción, Coyhaique, Talca y Osorno.

“Ha sido un desafío constante trabajar en cinco regiones al mismo tiempo, pero se trata de sitios donde no se realizó ninguna gestión durante décadas y por lo mismo requieren toda nuestra atención”, dijo la ministra Benítez.

Notas relacionadas








Amanda Askell: la filósofa que le enseña a pensar a la IA

Amanda Askell: la filósofa que le enseña a pensar a la IA

Si nos imagináramos a la persona que hoy tiene mayor influencia sobre el comportamiento de uno de los sistemas de inteligencia artificial más sofisticados del mundo, probablemente veríamos a un ingeniero frente a una pantalla llena de códigos o a un ejecutivo en una reunión en Silicon Valley. No se nos ocurriría alguien del mundo de las humanidades. Pero la persona en cuestión es exactamente eso: una filósofa de 38 años que estudió en Inglaterra, se doctoró en Nueva York con una tesis sobre mundos con infinitos seres y que explica las ideas más complejas con la misma naturalidad con la que un niño habla de fútbol.

Angélica Errázuriz


Paulina Núñez:

Paulina Núñez: "No hay nada más valiente que lograr acuerdos"

Hace tres meses asumió como presidenta del Senado, y fue la primera mujer de derecha en hacerlo. El proceso de asentamiento en el cargo no ha sido fácil: ha marcado matices con el Gobierno, lo que le ha valido críticas incluso de sus aliados. Pero la representante de la región de Antofagasta dice no temer a la confrontación ni a los vaivenes de la política. Ya ganó, sostiene, su mayor batalla: ser madre. Y eso no le impide proyectarse más allá: asegura que se está preparando por si viene un desafío todavía mayor, la presidencia de Chile.

Daniel Lillo

España, la primavera y la dolce vita

España, la primavera y la dolce vita

Nuestro columnista se fue por un rato a Madrid y Barcelona. Volvió a España para ver y rescatar algo de lo que había dejado allá hace 26 años. Pero entre la Feria del Libro, el nuevo turismo, los escándalos políticos, el Mundial y la visita del Papa, se encontró con otra cosa. Con dos ciudades muy distintas entre sí (lo que siempre se ha sabido), pero sobre todo respecto a lo que ambas eran hace tres décadas.

Rafael Gumucio

Apruebo

Apruebo

¿Es arriesgada la apuesta? Evidente. Este proyecto es en la práctica una innovación y como todo cambio disruptivo, que rompe con las recetas antiguas, tiene un componente de riesgo. Pero no hay crecimiento sin riesgo.

Foto del Columnista Alejandro Weber Alejandro Weber