Indignado y solo simpatizante del 15 M en Siberia
El movimiento 15-M es un baile de números. Más de 25.000 personas se concentraron en Madrid la madrugada del sábado. Unas 8.000 lo hicieron en Barcelona. Varios centenares aguantaron otra noche a la intemperie en Bilbao, Valencia, Sevilla, y algunas menos en Londres, Copenhague, París, México...
En la ciudad de Omsk, en Siberia, exactamente a 5.678 kilómetros de donde empezó todo, las cifras se simplifican: uno.
Francisco Valenzuela Huerta