"Sin cara de huevona amargada", por Andrea Silva
No voy a llorar. No tanto por la humillación de que mi jefe me vea llorando en la oficina sino por todo lo que implica llorar a esta edad. Se me hace una arruga profunda tipo hoyo en el área del ceño que puede durar hasta dos semanas después del evento; la pata de gallo se multiplica hasta el infinito y la hinchazón de la ojera unida a un posterior morado intenso me sitúan en la categoría de huevona fea con cara de amargada por muchos más días de los que soy capaz de tolerar.
Macarena Lescornez