Los 17 minutos de la tijera de Kubrick
Decía el escritor Tom Spanbauer que podía decirse todo de un hombre por la longitud de su sombra a la luz de la luna. Bajo esos parámetros Stanley Kubrick debía proyectar una sombra infinita: han pasado 42 años desde que firmara 2001: una odisea del espacio y aún seguimos hablando de ello, como si la cosa hubiera pasado ayer.
Redacción