157 años más
Nada ha funcionado porque no estamos frente a un fenómeno que se explica exclusivamente por un factor económico, sino también, frente a un estilo de vida que ha cambiado la actitud y valoración social frente a algo tan fundamental para la sociedad como los hijos. La crisis se resume así: incluso si los jóvenes pueden costear tener hijos, no los tendrán si eso conlleva pausar la carrera profesional o perder ciertas libertades
Cristián Meza