Regreso a clases: marzo no comienza con el timbre, comienza en casa
En Chile se ha instalado una peligrosa comodidad: exigir resultados a los profesores mientras se relativiza el rol formativo del hogar. Se critica el SIMCE, la PAES o los resultados PISA, pero poco se discute sobre lo que ocurre en la mesa familiar a las diez de la noche, cuando un niño sigue con el celular en la mano en vez de estar descansando.
Juan Pablo Catalán