Sobre madres (y padres) desautorizados
Este Gobierno partió con la expectativa de una ministra que acarreaba a su guagua al trabajo, incluido al padre de la criatura. La idea era conectar con la ciudadanía a base de gestos íntimos y cercanos. Lejos, lejísimo, han quedado esos días, después de episodios tan fallidos como el de Temucuicui.
Redacción EL DÍNAMO