Todo indica que Martín Lasarte se irá del banco de la U a fin de año. Al menos, tiene la oportunidad de dejar al club encaminado a una copa internacional, lo que estaría a la altura de un técnico que ha contribuido mucho en su paso por Chile.
El tema de las bolsas plásticas siempre ha sido polarizante. Reconozco que cada vez que veo alguien compartiendo en las redes sociales que alguna ciudad del mundo ha prohibido las bolsas plásticas, como si esto fuese un gran logro, me pregunto cómo serán los hábitos de consumo de esa persona cuando visita un supermercado.
Sábado en la noche en una sala del cine del Parque Arauco. Termina “Allende mi abuelo Allende”, el documental de Marcia Tambutti, nieta del ex Presidente. La gente aplaude. Después, silencio absoluto. Nadie se levanta del asiento. Cada uno se refriega los ojos de la manera más disimulada posible. Todos hemos llorado, todos nos hemos emocionado, todos hemos proyectado nuestras propias historias familiares en la familia de la documentalista.
Don Arturo Aylwin fue funcionario de la Contraloría General de la República por muchos años, culminando su carrera como titular de la misma. Cuando entregó el cargo dijo: “Nuestro organismo no puede ser un simple observador ni limitarse exclusivamente a formular reparos, hacer sumarios y cumplir sus demás funciones tradicionales. La sociedad chilena requiere que la Contraloría tenga un papel activo, que sea ejemplo en el proceso de transformación y mejoramiento de la Administración del Estado, cumpliendo siempre su papel en el resguardo de la legalidad, del patrimonio público y de la probidad, en armonía con esa dinámica de innovación".
La recién publicada correspondencia entre el actual cardenal de Santiago, Ricardo Ezzati y el cardenal saliente, José Francisco Errázuriz, constituye un pecado imperdonable. No sólo producen asco sino un rechazo total de la ciudadanía hacia quienes, con sus escritos y oscuro actuar, han manchado el alma eclesial escupiendo a la gran familia católica chilena.
Desde Ralco en los noventas hasta Hidroaysén en los últimos años, el país ha sido testigo de una creciente conflictividad por el uso de los territorios. Esta oposición se ha llevado a cabo en un marco carente de disposiciones públicas, donde se enfrentan quienes proponen los proyectos contra comunidades que ven en dichos proyectos una amenaza a su estilo de vida o al desarrollo que proyectan. El Estado brilla por su ausencia, no solo en la articulación de los intereses en conflicto, sino también en disposiciones previas sobre el territorio que nos ayuden a minimizar los conflictos.
El gobierno de Chile anunció recientemente que ha iniciado la revisión de los antecedentes necesarios para acoger a la brevedad a un grupo de familias sirias que buscan refugio. Asimismo, la Cancillería está adoptando las medidas necesarias para facilitar y acelerar la tramitación de visas a los ciudadanos sirios que lo han solicitado. Sin dudas, una decisión que debemos celebrar. Es la forma que ha encontrado el Estado chileno de hacer un aporte para aliviar el sufrimiento de, aunque sea, un grupo pequeño de personas que han sido afectadas por la el conflicto armado en Siria.
Desde que se destapó el caso Penta quedó al descubierto una práctica de financiamiento de las campañas políticas al margen de la ley . Los casos que se conocieron adquirieron enorme notoriedad pública y , como ellos afectaban mayoritariamente a un sector, la situación se usó políticamente para desacreditar a los adversarios. Muchos rasgaron vestiduras, en circunstancias que el mundo político no desconocía de que se trataba de una práctica generalizada, la que se usó profusamente antes de la ley que reguló las campañas el año 2003.
Partiré sincerando la causa de mi viaje a la isla: con Valeria, mi mujer, teníamos prometidas unas vacaciones a solas, el destino elegido era la isla de Cuba y disponíamos disfrutar de un par de días ahí. Haciendo presente la connotación netamente festiva del viaje, también había una veta política; siempre me sedujo la idea visitar (e intentar conocer) Cuba, más allá del prejuicio. Y también hacerlo antes que la irrefrenables circunstancias tengan de vuelta a la comitiva y fuerza renovadora del país de la bandera de las barras y las estrellas en la “isla cautiva”, como se refirió JFK en su histórico discurso por la Crisis de los Misiles.