¿Para dónde va la conducción?
Todos los días, en los últimos meses del gobierno de la Presidenta Bachelet, nos despertamos (y nos dormimos) con noticias que ya no generan sorpresa. Cada descubrimiento de actos de corrupción, la sensación térmica de una economía que parece no ser tan robusta, la percepción de aceptación pública en caída libre, son temas que se acumulan de a uno, causando un grado de sensacionalismo con el que los medios se regodean.
Columnista