Por primera vez, un robot capacitado para asistir a un cirujano en la realización de operaciones laparoscópica llegó a una región distinta a la Metropolitana. Se trata del robot MARS, creado por el doctor Alberto Rodríguez Navarro, que se incorporó al Hospital San Camilo, en la Región de Valparaíso, y que promete ayudar en la reducción de las listas de espera.
Fue el pasado lunes 26 de abril cuando MARS (acrónimo en inglés del concepto cirugía robótica asistida por campos magnéticos) hizo su debut acompañado de autoridades como el subsecretario de Redes Asistenciales, Julio Montt, el director del hospital Rodrigo González y del doctor Alberto Rodríguez, CEO de Levita, la startup con sede en Silicon Valley detrás de esta tecnología.
El diseño de MARS se remonta a cuando su creador identificó el dolor postoperatorio como una de las principales dificultades de las cirugías abdominales. Pese a que estas pueden realizarse con técnicas laparoscópicas —procedimiento en que el cirujano se sirve de incisiones pequeñas y una cámara para operar dentro del abdomen— Rodríguez pretendía optimizar aún más este tipo de cirugías.
En medio de ese anhelo, el doctor llegó en 2023 a la creación de un brazo robótico que mediante una solución basada en imanes permite reducir las incisiones y con ello, la cantidad de cicatrices y el dolor en los pacientes.
De esta manera, la recuperación post operatoria se hace más compleja para los pacientes y al requerir solamente de un cirujano, permite que el personal especializado pueda estar ejecutando en paralelo otras cirugías. Esto, a su vez, según proyecta el experto ayudaría a reducir las listas de espera, que se situó en 251 días en promedio de espera a mediados del año pasado a nivel nacional.
Luego de ser MARS fuera aprobado por la FDA —la agencia gubernamental responsable de la salud pública en EE.UU.— debutó en Chile en el Hospital Luis Tisné, en la Región Metropolitana y a la fecha acumula más de dos mil pacientes operados en Chile.
Alberto Rodríguez Navarro, el doctor detrás de MARS
En una entrevista concedida a EL DÍNAMO, el creador del robot MARS ahonda en el futuro de este proyecto y sus detalles.

—¿Qué otros hospitales en Chile tanto públicos como privados trabajan con el robot quirúrgico o con otras tecnologías de Levita?
En Chile, la tecnología de Levita Magnetics ha comenzado a expandirse tanto en el sistema público como privado. Actualmente, el sistema MARS está presente en instituciones como el Hospital Luis Tisné, Hospital San Camilo, Clínica Las Condes, RedSalud, Clínica MEDS y Clínica Colonial.
Estas instituciones han incorporado distintas soluciones de cirugía mínimamente invasiva basadas en magnetismo y robótica, principalmente en procedimientos bariátricos, cirugías de vesícula, urología, ginecología y otras intervenciones abdominales, incluyendo también aplicaciones en cirugía pediátrica.
—¿Hay conversaciones para incorporar a mediano o corto plazo este robot quirúrgico a otros hospitales?
Sí, por supuesto. Hoy existe mucho interés por parte de distintos hospitales y clínicas en incorporar esta tecnología, y actualmente estamos en conversaciones para ampliar su implementación tanto en el corto como en el mediano plazo.
Para mí también hay un componente muy personal en esto. Yo trabajé gran parte de mi vida en un hospital público, por lo que creo profundamente en la importancia de que este tipo de innovación no quede solo en el sistema privado. Nuestro objetivo es que más cirujanos puedan acceder a mejores herramientas y, finalmente, que más pacientes puedan beneficiarse de cirugías menos invasivas, con menos dolor y mejores recuperaciones
—Cuénteme sobre el proceso de fabricación del robot ¿se demora mucho en estar terminado, es costoso?
El proceso de fabricación del robot es altamente sofisticado, porque estamos hablando de una plataforma diseñada para cirugía mínimamente invasiva. Son instrumentos muy delicados, con estándares de manufactura y control extremadamente rigurosos.
Nosotros fabricamos nuestros robots en Silicon Valley, en Mountain View, California, muy cerca de donde están compañías tecnológicas como Google. Evidentemente, desarrollar este tipo de tecnología tiene un alto costo, tanto por la ingeniería como por los procesos de validación y seguridad que requiere un dispositivo médico de estas características.
Sin embargo, como empresa, nuestro objetivo es que esta tecnología pueda llegar a más pacientes y no transformarse en una barrera de acceso para hospitales o clínicas. Por eso trabajamos bajo un modelo de servicio, donde no vendemos directamente el robot, sino que lo entregamos en modalidad de comodato, evitando que los centros de salud tengan que enfrentar una inversión inicial tan alta para acceder a esta innovación.
—El robot MARS se utiliza principalmente para cirugías abdominales, ¿planea ampliar sus funciones a otro tipo de cirugías?
Hoy el sistema MARS está diseñado principalmente para cirugías abdominales de alta prevalencia, como procedimientos bariátricos, vesícula, donde ha demostrado beneficios concretos en reducción de incisiones, dolor y tiempos de recuperación.
Sin embargo, su desarrollo apunta a una expansión progresiva hacia otras especialidades. Actualmente, la plataforma ya se está utilizando en áreas como urología (incluyendo cirugías de riñón), y ginecología.
En ese mismo contexto, estas mismas cirugías también pueden realizarse en población pediátrica, es decir, en niños, manteniendo el mismo enfoque de cirugía mínimamente invasiva y reducción del trauma quirúrgico.
Además, la incorporación de inteligencia artificial y tecnologías complementarias proyecta a MARS como una plataforma cada vez más versátil, con potencial de evolucionar hacia procedimientos más complejos.
