Si hoy la Cámara de Diputados y el Senado –en esta última institución en forma grosera- están integrados esencialmente por congresistas que viven efectivamente en Santiago, la mirada que se imprime en las decisiones colectivas en tal espacio, por muchas visitas distritales que realicen, será siempre capitalina.
Los terceros ausentes son los 500 mil estudiantes que fueron excluidos injustamente por el gobierno en su plan de gratuidad. Un gobierno que nos tiene acostumbrados a la letra chica de los grandes anuncios, a prometer mucho sin cambiar nada.
Tenemos a la casi cuarentona Michelle Monaghan con el mismísimo “Capitán América” Chris Evans (33), que se encuentran en una cena de beneficencia y empiezan una relación en la que esperan – como decimos en Chile - no pasarse de la raya.
"En un país donde la solidaridad familiar, vecinal y comunal reemplaza la patética ausencia del Estado, el bingo es una forma simple, entretenida y muy bienvenida para juntar fondos".
Con el respeto que me merecen las familias de carabineros asesinados por pelotudos que creen hacer la revolución cuando solamente están perpetuando el sistema que dicen combatir, me parece que hay muchas veces en que hay miembros de la institución que defienden la seguridad creando inseguridad. Ya que tal vez estuvieron mucho tiempo manchados por la lógica pinochetista.
No me extraña que en la capital estén preocupados del cambio horario como si fuese un tema país, porque siguen pensando que eso es Chile, cuando está muy lejos de serlo, partiendo por la calidad de vida. ¿No deberían estar más preocupados por las constantes alertas y emergencias ambientales? Es hora que las autoridades se preocupen de eliminar el humo en vez de venderlo, el horario está bien para muchos chilenos, partiendo por quienes viven en el sur.
Enfocándonos en los glaciares dentro de Parques Nacionales, sólo el 40% de la superficie total de estas masas de hielo presente en Chile se encuentra dentro de esta área de protección.
¿Quién puede justificar el comportamiento sostenido y sistemático cuando Fuerzas Especiales se abalanza contra estudiantes a rostro descubierto en una marcha? ¿Quién puede justificar el uso de fuerza -y desmedida más encima- sobre estudiantes en una marcha? ¿Se puede solventar que en la actuación de Fuerzas Especiales contra un estudiante como Rodrigo Avilés, habría algún tipo de "buen proceder"? Lo ideal sería decir que nadie puede avalar tales actuaciones. Lo ideal sería decir que el ciudadano de a pie, al menos, empatiza con el dolor ajeno, que entiende que los desmanes y saqueos no son lo mismo que las correctas, profundas y valederas pretensiones de los estudiantes. Pero nada de eso ocurre.
El 42% de los chilenos no tenía agua caliente en sus casas, según consta en el último censo validado que ha tenido el país, en el año 2002. Esta cifra seguramente ha mejorado en todo este tiempo, pero no tanto como para poder desmentir el hecho de que estamos ante la presencia de una forma de pobreza invisible a los ojos de la sociedad.
Los últimos años de nuestro país han estado marcados por el progresivo distanciamiento entre la ciudadanía y la política; ha existido en Chile una forma particular de operar por parte de la política tradicional que supone restringir el debate público a espacios limitados y alejados de la ciudadanía, lo que ha dado como resultado una crisis de confianza en la política tradicional y la consecuente desconfianza en las mismas instituciones.