Ampliar el acceso a la información para acortar las brechas de información entre el Estado y la ciudadanía, y ver señales concretas desde el sector privado para llevar a cabo este proceso, ayudaría a cambiar el paradigma de su vínculo con la ciudadanía.
Mosciatti pone el dedo en la llaga, no causa la injuria. Sus entrevistas no son columnas de opinión, por mucho que se muestre implacable con su interlocutor.
En todos esos procesos de limpieza y reconstrucción, los universitarios hemos sido actores activos, tanto por la ayuda como por el acompañamiento a un pueblo emocionalmente abatido. Sin embargo, la presencia universitaria es aún insuficiente. En ese sentido, es nuestra obligación como dirigentes de federaciones estudiantiles, mantener en alto la bandera del voluntariado; una bandera que acumule el interés, la fuerza y el ímpetu de nuestros compañeros para establecer un trabajo permanente, con más carreras y especialidades presentes, que posibilite forjar vínculos firmes hacia el futuro.
Lo que no entiendo-y espero ser claro- es por qué te unes con quienes idolatraron la dictadura de mi país. Porque te quiero advertir algo: esos aplausos y apretones de manos no son por una muestra de solidaridad hacia tu experiencia de vida, sino más bien parte de un soterrado mensaje ideológico. Un gran agradecimiento hacia tu relato y lo que significa para ellos que éste exista, con tal de seguir reafirmando lo que ellos encuentran que es la realidad.
Los actuales procesos judiciales y los antecedentes públicos que conocemos en los casos de Cascadas, Penta, Soquimich y Caval, muestran claramente que esta acumulación no ha sido lograda por el talento de sus empresarios, sino que ayudados o de la mano de la corrupción, por el tráfico de influencia, por la evasión de impuestos, boletas falsas, cohecho del mundo empresarial al político, por información privilegiada, por las trampas que permite el mercado y el sistema jurídico y por las debilidades de los controles estatales o aún por la colusión entre autoridades públicas y empresarios.
Estamos absolutamente estancados. Se sigue educando hoy como se educaba antes de la era digital. En Chile no se habla de aprendizajes del SXXI. Las escuelas no tienen conexión a Internet por lo que, por una parte, se pierde en capacidad de investigación del alumno, y por otra nos quedamos fuera de las maravillas de la tecnología.
Según la página de análisis estadísticos FiveThirtyEight, sólo el 7,9% de las mujeres entre 25 y 29 años, se masturba entre dos a tres veces por semana, en comparación con el 24% de los hombres. La diferencia sin duda, es abismal ¿Cómo esperar entonces que las mujeres conozcan sus propios cuerpos y no dependan de los hombres para conseguir el orgasmo? ¿Cómo esperar que las mujeres tengan una vida sexual plena, si ni siquiera tocan sus cuerpos?
Hace algunos días un grupo de ex-ministros de distintas tendencias políticas apoyó una iniciativa liderada por el Diputado y Presidente de Evópoli Felipe Kast, que propone modificar la ley que pone fin al lucro, al copago y a la selección, para que no se impida la selección por mérito académico en los liceos emblemáticos y que en paralelo un 40% de los seleccionados pertenezcan al 40% más pobre de la población.
¿Sabe por qué ya no se ven gaviotas en Santiago? Obvio, ya no hay porquería alguna que comer en el río. Y, si no es mucho pedir, podrían aprovechar de contarnos que el color del Mapocho, especialmente ese tono café que toma desde que se junta con el canal San Carlos a la altura del Costanera Center, se debe a los minerales que trae de la cordillera. No señor, no vea caca donde no la hay. No señora, el Mapocho ya no huele a nada. Palabra de scout.