Opinión
Humanidades, entre Microsoft y Magnifica Humanitas
El gran peligro de entender la tecnología como respuesta a todos los problemas es que termina por privarnos de nuestra capacidad de preguntarnos por el sentido de las cosas y facilita el olvido de cómo llegamos a ser quienes somos. Cuando perdemos esa capacidad, nos volvemos cada vez más apáticos y dóciles. Ya lo advertía Orwell: “Quien controla el pasado controla el futuro; quien controla el presente controla el pasado”.