Secciones
D-Ciudad

La Alcaldesa, La Plaza, La Iglesia y el Metro

El incidente entre la Alcaldesa, la plaza, la Iglesia y el metro debe servirnos para reflexionar lo que significa pasar de una economía emergente a una desarrollada, en que la infraestructura es más compleja porque sirve a una comunidad preparada para su uso.

En los últimos diez días la pugna por falta de coordinación y el daño que esta puede provocar al patrimonio está al rojo.

Para muchos es casi imposible creer que el Metro no tenga ni la mas mínima consideración por la Plaza de Armas recién renovada y entregada. Muchos políticos, algunos técnicos y otros personajes no aguantaron y salieron a gritar, alegando que se trataba de algo inaceptable, que era necesario buscar culpables y que era fundamental una investigación. Es evidente que algo de razón hay en manifestarse, mal que mal provoca frustración ver cómo se va a destruir algo que se acaba de inaugura. Además, y como argumenta la iglesia, estas obras pueden peligrar la estabilidad estructural de la Catedral.

Pero lo que resulta inentendible es como obras que están planificadas desde hace tanto tiempo no sean capaces de encontrarse en instancias de diálogo, sino que de amenaza.

Por un lado, la Alcaldesa Tohá, que aparece cansada y hastiada de intentar un diálogo fructífero. Y tiene bastante de razón: la ejecución de estas obras tendría que haberse coordinado con la Municipalidad. De hecho, habría sido más fácil elaborar un plan que coordinara obras ejecutas por el municipio con las del metro y lograr así, por ejemplo, que además de que la estación tuviese una salida en medio de la plaza, la empresa de transporte contribuyera activamente con la renovación y hermoseamiento de la misma.

Pero también es entendible que el metro no quiera entrar en esa lógica, porque si así fuera, cada vez que una de sus obras toca la superficie, alguien le va a pedir algo a cambio. Pero es en este punto donde Metro se equivoca, y no comprende –o nadie se lo ha aclarado- que ser un actor relevante en la movilidad de una ciudad implica un sentido mucho más amplio, haciéndose cargo de obras que exceden el perímetro de u estación y que se insertan como piezas claves en el rompecabezas urbano.

Todo sería distinto si el Metro parametrizara sus variables de otra forma, si considerara hacer ciudad con todo lo que ello implica. Esto significaría abrirse a los ciudadanos, fomentar la participación en la planificación de obras emblemáticas y comprender que el sistema masivo implica obras en el espacio público, como una experiencia de calidad y no sólo de desplazamiento.

El incidente entre la Alcaldesa, la plaza, la Iglesia y el metro debe servirnos para reflexionar lo que significa pasar de una economía emergente a una desarrollada, en que la infraestructura es más compleja porque sirve a una comunidad preparada para su uso. Y un signo de desarrollo es la capacidad de gestionar esta nueva complejidad con mejores herramientas. Aquí está la clave para que no sigamos transformando oportunidades en amenazas.

Notas relacionadas








Amanda Askell: la filósofa que le enseña a pensar a la IA

Amanda Askell: la filósofa que le enseña a pensar a la IA

Si nos imagináramos a la persona que hoy tiene mayor influencia sobre el comportamiento de uno de los sistemas de inteligencia artificial más sofisticados del mundo, probablemente veríamos a un ingeniero frente a una pantalla llena de códigos o a un ejecutivo en una reunión en Silicon Valley. No se nos ocurriría alguien del mundo de las humanidades. Pero la persona en cuestión es exactamente eso: una filósofa de 38 años que estudió en Inglaterra, se doctoró en Nueva York con una tesis sobre mundos con infinitos seres y que explica las ideas más complejas con la misma naturalidad con la que un niño habla de fútbol.

Angélica Errázuriz


Paulina Núñez:

Paulina Núñez: "No hay nada más valiente que lograr acuerdos"

Hace tres meses asumió como presidenta del Senado, y fue la primera mujer de derecha en hacerlo. El proceso de asentamiento en el cargo no ha sido fácil: ha marcado matices con el Gobierno, lo que le ha valido críticas incluso de sus aliados. Pero la representante de la región de Antofagasta dice no temer a la confrontación ni a los vaivenes de la política. Ya ganó, sostiene, su mayor batalla: ser madre. Y eso no le impide proyectarse más allá: asegura que se está preparando por si viene un desafío todavía mayor, la presidencia de Chile.

Daniel Lillo

España, la primavera y la dolce vita

España, la primavera y la dolce vita

Nuestro columnista se fue por un rato a Madrid y Barcelona. Volvió a España para ver y rescatar algo de lo que había dejado allá hace 26 años. Pero entre la Feria del Libro, el nuevo turismo, los escándalos políticos, el Mundial y la visita del Papa, se encontró con otra cosa. Con dos ciudades muy distintas entre sí (lo que siempre se ha sabido), pero sobre todo respecto a lo que ambas eran hace tres décadas.

Rafael Gumucio

Apruebo

Apruebo

¿Es arriesgada la apuesta? Evidente. Este proyecto es en la práctica una innovación y como todo cambio disruptivo, que rompe con las recetas antiguas, tiene un componente de riesgo. Pero no hay crecimiento sin riesgo.

Foto del Columnista Alejandro Weber Alejandro Weber