Secciones
Mujer

Todos los Dire Pop se van al cielo

Me tincó Diozel en cuanto lo vi. Es como esos personajes que aparecen y uno no puede dejarlos ir. Los atrapas porque te atrapan. Éramos vecinos en Copesa

Me tincó Diozel en cuanto lo vi. Es como esos personajes que aparecen y uno no puede dejarlos ir. Los atrapas porque te atrapan. Éramos vecinos en Copesa: él, director de La Cuarta; yo, periodista de la revista Paula. Un día, un chofer de los taxis de la empresa, me contó que el auto venía pasado a pollo, porque había ido a buscar las dos aves asadas que el Dire (así le decía todo el mundo) le daba a sus perros, deshuesados por sus propias manos. Me imaginé la escena y corrí al diario de mis vecinos. Le dejé un papelito al director y volví a la sala de redacción a seguir con mis crónicas de papel couché. Hasta que al día siguiente, El Dire me llamó:

-Mijita, conversemos, pero no le doy una entrevista. Yo no doy entrevistas, usted sabe.

Pero igual me la dio. Ahí, en su oficina, entre la espesa nube de sus cigarrillos Barclay y la máquina Underwood donde escribía, me abrió su corazón. Fue un lujo, como una clase de periodismo puro de varias horas…

Notas relacionadas












Gobierno universitario

Gobierno universitario

Dentro del cuidado institucional, es necesario poner énfasis y una especial dedicación en construir una verdadera comunidad universitaria. Para esto, la participación de profesores, estudiantes, profesionales y personal administrativo debe ser estimulado de manera especial, ya que es de gran relevancia para el desarrollo de la institución.

Foto del Columnista Ignacio Sánchez D. Ignacio Sánchez D.